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jueves, 30 de abril de 2015

ESTUDIO SOBRE EL SALMO 13

Tratándose de impaciencia, ocurre lo mismo que en la casa del jabonero. El que no se cae se resbala. Todos padecemos de este mal en mayor o en menor grado. Considere mi caso a manera de ejemplo. Cuando voy a un banco a hacer una gestión personal, antes de ubicarme en alguna fila, primero hago un análisis de las filas para ver cuál fila se mueve más ágilmente, cuando elijo una y me pongo en la columna, sucede que la fila de al lado se mueve a toda velocidad, mientras la mía se detiene y eso me introduce en una angustiosa espera. Cansado de esperar, me cambio a la fila que se mueve ágilmente, pero ¡qué fastidio! ahora esta fila es la lenta y la fila donde estaba anteriormente se mueve rápido. No hay lugar a duda, soy impaciente. Es una área de mi vida donde todavía hay mucho por hacer. Quizá Ud. también es como yo o peor que yo o va camino a eso. Si es así, nos viene muy bien estudiar el salmo 13.

Encontramos una sobre escritura en la cual leemos: Al músico principal. Salmo de David. El músico que dirigía el coro de alabanza, debía tomar en cuenta que este salmo había sido escrito por David. ¿Qué implicaciones tenía esto? No lo podemos saber a ciencia cierta. En todo caso, lo que sí podemos saber es que David también cojeaba del mismo pié que cojeamos algunos de nosotros, porque David también se muestra impaciente en este salmo. Después de todo, David también era un ser humano y parece que la impaciencia está muy ligada a todo ser humano.

Consideremos en primer lugar la impaciencia desplegada. La encontramos en los primeros dos versículos donde dice: "¿Hasta cuándo, Jehová? ¿Me olvidarás para siempre? ¿Hasta cuando esconderás tu rostro de mí? ¿Hasta cuándo pondré consejos en mi alma, con tristezas en mi corazón cada día? ¿Hasta cuándo será enaltecido mi enemigo sobre mí?" David estaba bajo la opresión del enemigo. David había entrado al horno de fuego ardiente y estaba sintiendo un calor agobiante. En esas circunstancias aflora la impaciencia de su corazón. Con cuatro ¿hasta cuándo? muestra que estaba desesperado por salir del horno de fuego ardiente. David se sentía como si Dios se hubiera olvidado de él y dice:

¿Hasta cuándo, Jehová? ¿Me olvidarás para siempre? David se sentía también como si Dios se hubiera escondido de él.

¿Hasta cuándo esconderás tu rostro de mí? David pensaba en que le podía pasar lo peor.

¿Hasta cuándo pondré consejos en mi alma, con tristezas en mi corazón cada día? David se sentía totalmente a merced del enemigo.

¿Hasta cuándo será enaltecido mi enemigo sobre mí? ¡Increíble! ¿No le parece? Una cosa es tornarse impaciente con personas o situaciones, como en mi caso, sin que eso signifique justificar la impaciencia, pero otra muy diferente es tornarse impaciente con Dios, y eso es justamente lo que David está haciendo.

Pero no nos apresuremos amigo oyente a apuntar a David con el dedo índice, porque cada vez que apuntamos a alguien con el dedo índice, tenemos tres dedos que apuntan hacia nosotros.

Nosotros al igual que David, también nos impacientamos con Dios de vez en cuando. Una persona enferma puede decir a Dios ¿Hasta cuándo me vas a tener postrado en el lecho del dolor? Una persona sin trabajo puede decir a Dios ¿Hasta cuándo me vas a tener sin trabajo? Una esposa maltratada por su esposo puede decir a Dios: ¿Hasta cuándo vas a permitir que mi marido me trate tan mal? Quizá Ud. se identifique con algunos de estos reclamos a Dios. Todos somos culpables de ser impacientes con Dios. La impaciencia está ligada a nuestra naturaleza pecaminosa.

Después de haber considerado la impaciencia desplegada, consideremos la impaciencia desarmada. David estuvo impaciente, es la realidad. Pero David no vivió constantemente impaciente. David encontró la forma de desarmar la impaciencia. ¿Sabe cómo lo hizo? Leamos Salmo 13: 3 y 4 donde dice: "Mira, respóndeme, oh Jehová Dios mío; alumbra mis ojos para que no duerma de muerte; para que no diga mi enemigo: Lo vencí. Mis enemigos se alegrarían, si yo resbalara." Bueno, aquí tenemos a David en un plano muy diferente. Ya no se muestra impaciente con Dios. Ahora se lo mira como un hombre que sabe que Dios está en control de todo lo que pasa en el mundo con cada ser humano sobre la faz de la tierra. Esto fue lo que desarmó su impaciencia. David se presenta como dialogando con Dios. Mira, le dice. Es como cuando una persona habla directamente al corazón de su amigo. David está razonando con Dios. Pide que Jehová escuche su clamor. Ruega a Jehová que responda a su pedido. Dice a Dios que no sería bueno que muera en manos de sus enemigos porque eso sería motivo de alegría para ellos y ciertamente el nombre de Dios sería despreciado. Esto, amigo oyente, es el mejor antídoto para la impaciencia. Los que somos impacientes tenemos la tendencia a mirar solamente el problema, la dificultad, el obstáculo, pero no vemos que existe un motivo para cada problema, una razón para cada dificultad un propósito para cada obstáculo y que Dios nos ha metido en esas situaciones porque él sabe que eso el lo mejor para nosotros para probar nuestra fe y moldear nuestro carácter.

Se cuenta que una pequeña planta vivía por años a la sombra de un fornido roble. La planta se acostumbró a la comodidad de pasar todo el tiempo al cuidado de esa sombra protectora. Un día vino un leñador y comenzó a derribar el roble. La pequeña planta se alarmó tanto. Qué será de mi, pensó. Hasta aquí llegó mi existencia porque ya no tendré más esa sombra que me proteja. El roble cayó al suelo y la planta esperó lo peor. Sobre la planta vino el sol, la lluvia y la nieve, pero oh sorpresa, en cuestión de meses, en lugar de morir, la planta estaba más lozana. Sus hojas estaban más verdes y pronto brotó de ella un hermosa flor. Ah, dijo la planta, ahora sé para qué fue cortado el roble protector que me protegía con su sombra, fue para que yo crezca y desarrolle y arroje flores que perfumen el bosque. Igual es con Ud. amigo oyente. Esas circunstancias difíciles no suceden al azar. No son lo que la gente sin conocimiento llama mala suerte. Tampoco son el castigo de Dios. Son cosas que Dios hace para que Ud. se fortalezca y crezca en fe, para que su vida también arroje hermosas flores para adornar este mundo sumido en la impiedad. No hay motivo para ser impaciente ni por las cosas que no salen como pensamos peor contra Dios quien hace que las cosas sucedan. No hay razón para reclamar a Dios. Él sabe lo que está haciendo y algún día veremos que su propósito fue siempre bueno.

Muy bien, después de haber considerado la impaciencia desplegada y la impaciencia desarmada, por último consideremos la impaciencia desechada. Salmo 13:5-6 dice: "Mas yo en tu misericordia he confiado; mi corazón se alegrará en tu salvación. Cantaré a Jehová porque me ha hecho bien" Qué hermosas palabra amigo oyente. Ahora David está rebosando de alegría. Todavía no había escapado de los problemas, todavía se encontraba dentro del horno de fuego, pero solo era cuestión de tiempo para que vea su liberación. La liberación está garantizada por la persona de Jehová, quien por su misericordia está listo a responder al pedido de David. Aquí tenemos a David saboreando la liberación que estaba próxima. Por eso dice: Mi corazón se alegrará en tu salvación. Esto es gozo en medio de los problemas, amigo oyente. Esto es lo que Dios promete a los que le somos fieles. Es fácil tener gozo cuando todas las cosas están bien, pero cuando todo sale mal, es probable que el gozo desaparezca, pero no tiene por qué ser así, puesto que Dios es capaz de hacernos experimentar gozo en medio de los problemas. Lo hizo con David y lo puede hacerlo también con nosotros. Todo es cuestión de que confiemos nuestros problemas al Señor. Feliz de la vida, David dice: Cantaré a Jehová porque me ha hecho bien. Yo me imagino a David, tomando su arpa, buscando un lugar tranquilo y cantando a Jehová. El tema de su canción era: Jehová me ha hecho bien. ¿Cómo es esto? David estaba siendo perseguido por sus enemigos. Estaba desesperado, se puso impaciente contra Dios, todavía estaba en problemas, pero está cantando con gozo en su corazón que Jehová le ha hecho bien. ¿Sabe por qué? Porque David reconoció que sus problemas eran como los peldaños de una escalera que le conducían hacia la gloria. Eso era motivo más que suficiente para no impacientarse y para estar delirando de felicidad.

Ud. también amigo oyente, que está plagado de problemas, de dificultades, de sinsabores, no se desespere, no se impaciente. Reconozca que Dios está en control de todo lo que está pasando con Ud. y que esos problemas serán justamente lo que le conduzcan a la cúspide de una relación hermosa con Dios. Yo me he propuesto luchar así contra la impaciencia, y le garantizo que da resultado.

lunes, 27 de abril de 2015

ESTUDIO SOBRE EL SALMO 7 1ra parte

Los problemas son tan grandes como uno quiera verlos. ¿Conoce a personas que hacen una tormenta en un vaso de agua? Este tipo de personas ven a las pequeñas dificultades como si fueran enormes obstáculos. Tienen una perspectiva distorsionada de los problemas. Una persona que es un ejemplo en cuanto a esto de mirar a los problemas en su verdadera dimensión fue David. En el Salmo 7 en su primera parte, nos va a mostrar como podemos aprender a ubicar a los problemas en su verdadera dimensión para no mirarlos más grandes de lo que son ni tampoco más pequeños de lo que son.

Abramos pues nuestras Biblias en el Salmo 7. En esta ocasión nos limitaremos a los primeros 9 versículos. Antes de examinar el contenido de este pasaje bíblico, echemos un vistazo a la sobre escritura de este salmo. Dice así: Sigaión de David, que cantó a Jehová acerca de las palabras de Cus hijo de Benjamín. La palabra Sigaión no tiene un significado muy claro. Parece que es una alusión a un canto místico. Este canto fue entonado por David y el tema central gira alrededor de las acusaciones infundadas proferidas contra él por un hombre que se llamaba Cus de la tribu de Benjamín. Se asume, hasta cierto punto gratuitamente, que este tal Cus era un alto funcionario de Saúl y que desempeñó un papel importante en la persecución a David. Muy bien, dicho esto vayamos a examinar el contenido de esta parte del salmo 7. Lo que encontramos es que a raíz del problema causado por Cus, acusando a David infundadamente, David da tres miradas, cuyo orden es vital que lo consideremos con detenimiento.

Primero una mirada hacia Dios, segundo una mirada hacia sí mismo y tercero una mirada hacia sus enemigos. Ponga atención al orden porque es importante. Al verse en medio de la dificultad, en medio del fuego de la prueba, en medio del gran problema, David no puso su mirada en los problemas sino en Dios quien tiene control de los problemas. Igual debemos hacer Ud. y yo. Para no permitir que los problemas aparezcan más grandes de lo que son, o más pequeños de lo que son, es necesario quitar la mirada de los problemas y poner la mirada en Dios. Observemos entonces como David puso su mirada en Dios al verse en problemas. Salmo 7: 1-2 dice: "Jehová Dios mío, en ti he confiado; sálvame de todos los que me persiguen, y líbrame, no sea que desgarren mi alma cual león, y me destrocen sin que haya quien me libre." David sabe que está en problemas, David sabe que este sujeto de nombre Cus le había acusado gravemente. Lejos de tomar la justicia en su propia mano, convocar una reunión para aclarar las cosas y publicar por toda la tierra que él era inocente de lo que le acusaban, David pone su mirada en Dios. De una forma muy tierna y personal dice a Dios: Dios mío, en ti he confiado. Yo no tengo poder para enfrentarme a mis enemigos. Yo no puedo lavar mi nombre por mi mismo. Señor pelea tú por mi. Sálvame de todos los que me persiguen, de todos los que buscan mi vida para matarme. Líbrame de ellos, porque si no lo haces, ellos me alcanzarán como león a la presa y me destrozarán sin misericordia. David está aprovechando del poder de Dios para ser librado. David está poniendo en Dios su mirada. Hace algunos años atrás, yo fui objeto de las acusaciones infundadas de personas anónimas. Mi primera reacción fue investigar de quien partieron esas acusaciones para darles su merecido. Después pensé en cómo defenderme para que mi nombre no siga siendo pisoteado. En algún momento pensé publicar un comunicado de prensa en los periódicos para explicar que todas las acusaciones en mi contra eran falsas. Oh cuanto daño pueden causar las acusaciones falsas. Pero gracias a Dios que lo medité y como David llevé mi causa al trono de la gracia. Dije a Dios: Señor tú sabes que todo esto es pura falsedad. Señor tú sabes quien ha iniciado todo esto y con qué propósito. Señor, pelea tú por mí. Señor te encargo mi defensa. Yo no puedo hacer ninguna otra cosa sino quedarme quieto y esperar en ti. Esto fue el inicio de la solución al problema. Dios se encargó de parar los rumores falsos y restaurar mi honor. Me imagino que Dios habrá retribuido con creces a los que me atacaron. Gracias a Dios que nunca llegué a saber a ciencia cierta quienes eran. Algo parecido es lo que David está haciendo al poner su mirada en Dios. David quiere que Dios se encargue de su situación. David está confiando en Dios para la solución de su problema.

Pero David no solamente puso su mirada en Dios sino que también puso su mirada en sí mismo. Salmo 7: 3-5 dice: "Jehová Dios mío, si yo he hecho esto, si hay en mis manos iniquidad; si he dado mal pago al que estaba en paz conmigo (Antes he libertado al que sin causa era mi enemigo), persiga el enemigo mi alma y alcáncela; huelle en tierra mi vida, y mi honra ponga en el polvo." A veces, los problemas que vienen a nuestra vida son consecuencia directa de nuestro pecado. Por eso es recomendable que cada vez que venga una situación difícil a su vida, luego de poner la mirada en Dios Ud. ponga la mirada en Ud. mismo, en su corazón, para ver si hay algún pecado no confesado, algún pensamiento impropio, alguna actitud contraria a la palabra de Dios. Si Ud. encuentra algo de malo allí, adentro, sólo donde Ud. y Dios pueden entrar, entonces es necesario reconocerlo y confesarlo y es muy probable que el problema que tiene se solucionará. David se miró a sí mismo, y vio que todo lo que decían de él era falso. Sus manos estaban limpias de lo que le acusaban; no había indicio alguno de que él hubiera traicionado a alguien. Mas bien había hecho favores a quien no lo merecía. Quizá esto fue una alusión a la ocasión cuando perdonó la vida a Saúl. Por tanto, al mirarse a sí mismo, David no encuentra un pecado escondido. Si hubiera pecado escondido, David dice que estaría bien que el enemigo le persiga y le alcance, que lo tire al suelo y le humille y termine por poner su honra en el polvo. Esto sería el pago merecido de su maldad. Pero como David era inocente de todo lo que le acusaban, entonces no era justo ser perseguido. Por eso es que ahora David va a poner su mirada sobre sus enemigos.

Después de poner su mirada en Dios y después de poner su mirada en sí msimo, recién allí David dirige su mirada al enemigo. Ahora estaba en perfecta condición como para tratar con el enemigo. Salmo 7: 6-9 dice: "Levántate, oh Jehová, en tu ira; álzate en contra de la furia de mis angustiadores, y despierta en favor mío el juicio que mandaste. Te rodeará congregación de pueblos, y sobre ella vuélvete a sentar en alto. Jehová juzgará a los pueblos; júzgame, oh Jehová, conforme a mi justicia, y conforme a mi integridad. Fenezca ahora la maldad de los inicuos, mas establece tú al justo; porque el Dios justo prueba la mente y el corazón." David ve a sus enemigos como perros salvajes que le acosan. Habla de la furia de sus angustiadores. Pero no hay razón para tener miedo, porque allí está Jehová su Dios, quien se levantará en su ira. Jehová está presto a derramar su juicio sobre los enemigos de David. Después David recurre a Dios para que como Juez justo que es, lo declare inocente de todas las acusaciones de sus enemigos. David ve a Dios convocando a las naciones y sentándose en el lugar alto, en el trono del Juez. Desde allí, Jehová juzgará a David. El juicio será conforme a la justicia y a la integridad de David. Esto no significa que David se sentía absolutamente justo y santo y libre de todo pecado. Solamente Dios es justo, santo y libre de todo pecado. Lo que David está diciendo es que él era inocente de toda esa andanada de acusaciones falsas que había proferido contra él. Como David sabía que estaba limpio de todas las acusaciones, está seguro que el veredicto de Juez justo, Jehová, va a ser a su favor. Por eso dice: Fenezca o muera o desaparezca la maldad de los inicuos, de sus enemigos y establéceme porque soy inocente o justo en aquello que me han acusado. Dios es alguien que no sólo se guía por las acciones sino que puede discernir lo que hay en la mente y el corazón del hombre. Es decir en lo más íntimo del ser humano. Hasta aquí llegamos en el contenido de este salmo. ¿Qué hacer ante la presencia de la adversidad? Antes de mirar cuán grave o cuan severa es la adversidad, debemos mirar a Dios quien tiene el control de la adversidad, luego mirarnos a nosotros mismos para ver si la adversidad es el resultado de algún pecado que hemos cometido, recién allí debemos evaluar la adversidad para dejarla en las manos de Dios para que él se haga cargo. El ciertamente sabe como manejar la adversidad porque en definitiva, fue Él quien la diseñó y la trajo para cumplir un buen propósito en nuestras vidas. Enunciar y entender este principio es muy sencillo, pero otra cosa es ponerlo en práctica. Le desafío a que lo haga. ¡Funciona!.

domingo, 19 de abril de 2015

Desarrolla Tu Confianza en Dios


Mateo 6:25-34

25"Por lo tanto, yo les digo: No se preocupen por lo que han de comer o beber para vivir, ni por la ropa que necesitan para el cuerpo. ¿No vale la vida más que la comida y el cuerpo más que la ropa? 26Miren las aves que vuelan por el aire: no siembran ni cosechan ni guardan la cosecha en graneros; sin embargo, el Padre de ustedes que está en el cielo les da de comer. ¡Y ustedes valen más que las aves! 27En todo caso, por mucho que uno se preocupe, ¿cómo podrá prolongar su vida ni siquiera una hora?28"¿Y por qué se preocupan ustedes por la ropa? Fíjense cómo crecen los lirios del campo: no trabajan ni hilan. 29Sin embargo, les digo que ni siquiera el rey Salomón, con todo su lujo, se vestía como uno de ellos. 30Pues si Dios viste así a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se quema en el horno, ¡con mayor razón los vestirá a ustedes, gente falta de fe! 31Así que no se preocupen, preguntándose: ‘¿Qué vamos a comer?’ o ‘¿Qué vamos a beber?’ o ‘¿Con qué vamos a vestirnos?’ 32Todas estas cosas son las que preocupan a los paganos, pero ustedes tienen un Padre celestial que ya sabe que las necesitan. 33Por lo tanto, pongan toda su atención en el reino de los cielos y en hacer lo que es justo ante Dios, y recibirán también todas estas cosas. 34No se preocupen por el día de mañana, porque mañana habrá tiempo para preocuparse. Cada día tiene bastante con sus propios problemas.

Consejo:
Confia en Dios

1) Debemos tener paciencia

2) No debemos quejarnos

¿Por qué?
Porque Dios siempre te cuida

Colosenses 3:1-4

1Si, pues, habéis resucitado con Cristo, buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios. 2Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra, 3porque habéis muerto y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios. 4Cuando Cristo, vuestra vida, se manifieste, entonces vosotros también seréis manifestados con él en gloria.

Consejo:
Aprende a deleitarte (que te des gusto) en las cosas de Dios.

¿Por qué?
Porque habéis muerto y vuestra vida está escondida con Cristo en Dios.

Romanos 12:1

1Por tanto, hermanos míos, les ruego por la misericordia de Dios que se presenten ustedes mismos como ofrenda viva, santa y agradable a Dios. Este es el verdadero culto que deben ofrecer.

Observación:
Si tu culto se ha hecho aburrido para ti, tal vez sea que tu vida esté aburrida.

Consejo:

Presentale a Dios lo mejor de ti, y Él te sacará de lo rutinario.

1 Juan 2: 15-17

15No amen al mundo, ni lo que hay en el mundo. Si alguno ama al mundo, no ama al Padre; 16porque nada de lo que el mundo ofrece viene del Padre, sino del mundo mismo. Y esto es lo que el mundo ofrece: los malos deseos de la naturaleza humana, el deseo de poseer lo que agrada a los ojos y el orgullo de las riquezas. 17Pero el mundo se va acabando, con todos sus malos deseos; en cambio, el que hace la voluntad de Dios vive para siempre.

Consejo:
No ames al mundo, ni lo que hay en el mundo.

¿Por qué?:
Porque nada de lo que el mundo ofrece viene del Padre, sino del mundo mismo, y lo que trae es amargura y desolación.

Efesios 5: 15-16

15Mirad, pues, con diligencia cómo andéis, no como necios sino como sabios, 16aprovechando bien el tiempo, porque los días son malos.

PRÁCTICA:
Crecer en gratitud y conociemiento:
10Así que, según tengamos oportunidad, hagamos bien a todos, y especialmente a los de la familia de la fe. (Gálatas 6:10)

¿Cómo?: Segun tangas oportunidad...
Aprovechando bien el tiempo, como sabios y no como necios, porque los días son malos.

¡ Aviso !
Si confías en Dios debes obedecer la Biblia y mostrar respeto hacia Él, ya que Él es quien te bendice y puede echar tu alma en el infierno. No hagas EXCUSAS para no practicar la palabra de Dios. Ni digas que es imposible porque el DIABLO quiere que te enfoques en tu debilidad.

Ten mucho cuidado con lo que ocupa tu tiempo... trabajo... educación... matrimonio... hijos... novios... negocio... no haya sido que has ignorado a Dios. Mira la actitud de Pablo que dice (Filipense 3:7-11) 7Pero cuantas cosas eran para mí ganancia, las he estimado como pérdida por amor de Cristo. 8Y ciertamente, aun estimo todas las cosas como pérdida por la excelencia del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor.

Por amor a él lo he perdido todo y lo tengo por basura, para ganar a Cristo 9y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que se basa en la Ley, sino la que se adquiere por la fe en Cristo, la justicia que procede de Dios y se basa en la fe. 10Quiero conocerlo a él y el poder de su resurrección, y participar de sus padecimientos hasta llegar a ser semejante a él en su muerte, 11si es que en alguna manera logro llegar a la resurrección de entre los muertos. ¡ Amen !

jueves, 9 de abril de 2015

Diferencia en las genealogías biblicas

En los evangelios de Lucas y Mateo existen genealogías de Jesús. ¿Por qué son diferentes?

La razón para esto, es porque en el evangelio de Mateo, encontramos la genealogía de Jesús, a través de su padre legal, José el esposo de María, aunque todos sabemos que José no fue el padre natural de Jesús.

Esta genealogía establece su demanda y su derecho a ocupar el trono de David. En cambio, en el evangelio de Lucas encontramos la genealogía de Jesús a través de María, su madre.

Tanto por el lado de su padre legal como por su madre natural, Jesús es descendiente de David según la carne y por tanto tiene todo el derecho a sentarse sobre el trono de David como Rey de Israel.

miércoles, 1 de abril de 2015

El ciego de nacimiento y los interrogantes de los opresores. Juan 9


Curación de un ciego de nacimiento

Vers. 1-5:
Al pasar, vio a un hombre ciego de nacimiento. Sus discípulos le preguntaron: "Maestro, ¿quién ha pecado, él o sus padres, para que haya nacido ciego?". "Ni él ni sus padres han pecado, respondió Jesús; nació así para que se manifiesten en él las obras de Dios. Debemos trabajar en las obras de aquel que me envió, mientras es de día; llega la noche, cuando nadie puede trabajar. Mientras estoy en el mundo, soy la luz del mundo".

Introducción:

Vers. 1-5. El discípulo muy naturalmente pregunta por las características, origen y significado de la enfermedad que afecta joven ciego de nacimiento. La creencia popular de aquel tiempo admitía dos explicaciones para situaciones como estas: 1) Esta persona habría cometido un pecado como causa de la enfermedad, o 2) sus padres habrían pecado y el niño sufriría las consecuencias. En resumen, el discípulo estaba preguntando por aquello que había ocurrido como para llegar a esta situación de enfermedad. La relación entre enfermedad y pecado estaba muy condicionada como explicación del origen de las epidemias. La respuesta de Jesús es muy clara: “Ni él ni sus padres han pecado, nació así para que se manifiesten en él las obras de Dios”. Dicho en otras palabras, nada de lo que hubiera podido ocurrir en el pasado, relacionado con la conducta moral o ética de esta persona o de sus padres, son explicaciones válidas de una enfermedad. No existe una explicación de este tipo para la enfermedad de una persona. Es exactamente la misma argumentación del Libro de Job en el Antiguo Testamento. Allí son los amigos de Job los que a lo largo de todo el libro buscan relacionar algún error, pecado o falta conocida o desconocida, como causal de las calamidades actuales de Job. La estructura de este pensamiento vigente en aquel entonces y, aún muy vivo en el pensamiento de muchas personas religiosas en nuestro tiempo, nos conduce a una extraña teología en la cual los sanos son bendecidos por Dios y esa salud física es expresión de un correcto comportamiento ético y moral. En cambio los enfermos serían signos visibles del rechazo divino a personas moralmente incorrectas. Esta teología es, por supuesto insostenible, desde una perspectiva evangélica. Jesús no busca este tipo de explicación. El origen de las enfermedades, lo sabemos hoy, son los microbios, los gérmenes, los bacilos, las bacterias, etc.

Indudablemente Dios puede utilizar el sufrimiento vivido por una persona para manifestar su poder y desde esa perspectiva adquiere una significación que no tenía antes y que tampoco la tiene fuera de este contexto. La acción de Dios frente a los enfermos y las enfermedades es de misericordia y nunca de juicio.

Preguntas para reflexionar :

1. ¿Qué tiene en común la situación del ciego con nuestra situación en la epidemia del SIDA ?

2. Si preguntamos por las causas de la enfermedad de una persona, ¿no estaremos ya buscando enjuiciar porque presuponemos que algo malo ocurrió en el plano moral o ético?

3. ¿Podemos decir categóricamente enfermedad es sinónimo de castigo divino y que el gozar de buena salud es signo claro de aprobación de Dios?.

4. ¿Podemos decir que todos los enfermos son pecadores y los sanos son justos y salvos?
· “...el sufrimiento, cuando se sabe que uno es hijo o hija de Dios, aparece a una luz nueva. El judaísmo antiguo es, en este punto, muy cruel. Cada sufrimiento es castigo por un determinado pecado particular. Tal es la firme convicción de la época (véase Juan 9 :2). Dios velaría porque la culpa y el castigo se rijan exactamente por el principio de “medida por medida”. Cuando se encuentra a un tullido, paralítico, ciego o leproso, es obligación piadosa murmurar : “¡Alabado sea el Juez fiel !” Cuando muere un niño pequeño, tiene que haber habido determinados pecados de los padres, pecados que Dilos ha castigado. Y, así, en el sufrimiento se ve el azote de Dios. Jesús rechaza enérgicamente que se hagan tales elucubraciones....El sufrimiento es, más bien, una llamada a la conversión : una llamada dirigida a todos. Mientras que los contemporáneos pregunta : “¿Por qué envía Dios el sufrimiento?”, los discípulos de Jesús deben preguntar : “Para qué envía Dios el sufrimiento? (Joachim Jeremias : “Teología del Nuevo Testamento” Vol. I pag. 216)



Vers. 6-7:
Después que dijo esto, escupió en la tierra, hizo barro con la saliva y lo puso sobre los ojos del ciego, diciéndole: "Ve a lavarte a la piscina de Siloé", que significa "Enviado". El ciego fue, se lavó y, al regresar, ya veía.

ver. 6 a 7 : El uso de la saliva como gesto de sanidad en la realización de un milagro, en el vocabulario simbólico del evangelista, nos lleva al contexto de una nueva creación. Es un gesto de un nuevo comienzo, de nueva vida y de una segunda oportunidad. En el libro del Génesis el gesto de creación es barro y soplo mientras que en Juan es barro formado con saliva. La curación obrada por Jesús es una recreación de la dignidad de la persona en su plenitud. El envío a la piscina de Siloé también lo podríamos interpretar como un signo que nos recuerda el bautismo que nos conduce al vocabulario de morir y renacer.

Preguntas para reflexionar :

· Frente a las etiquetas impuestas por la sociedad en la que vivimos, ¿podría la comunidad cristiana ser un santuario que protege la dignidad y la identidad de toda persona ?

Vers. 8-12: Los vecinos y los que antes lo habían visto mendigar, se preguntaban: "¿No es este el que se sentaba a pedir limosna?". Unos opinaban: "Es el mismo". "No, respondían otros, es uno que se le parece". El decía: "Soy realmente yo". î Ellos le dijeron: "¿Cómo se te han abierto los ojos?". El respondió: "Ese hombre que se llama Jesús hizo barro, lo puso sobre mis ojos y me dijo: 'Ve a lavarte a Siloé'. Yo fui, me lavé y vi". Ellos le preguntaron: "¿Dónde está?". El respondió: "No lo sé".

Vers. 8 a 12 : Cuando la persona ciega es restituida en su plenitud y en su dignidad, porque salud y dignidad iban juntas en el contexto de pensamiento judío de aquel tiempo, los vecinos reaccionaron extrañados y con una profunda ironía. Todo el diálogo revela esa sospecha e incredulidad. Los vecinos ponen en duda la nueva identidad de esta persona ciega, no pueden creer en la acción de Dios que devuelve al ciego a su lugar de dignidad en la sociedad y en la comunidad de fe. El núcleo de este relato está en la actitud de Jesucristo que nos enseña que el rigorismo está en contra de la voluntad de Dios.

Preguntas para reflexionar:

· Como comunidad cristiana, ¿puede nuestra presencia junto a las personas que viven con VIH-SIDA recrear la dignidad y defender el lugar que le pertenece por derecho evangélico en la comunidad humana?

Vers. 13-17:
El que había sido ciego fue llevado ante los fariseos. Era sábado cuando Jesús hizo barro y le abrió los ojos. Los fariseos, a su vez, le preguntaron cómo había llegado a ver. El les respondió: "Me puso barro sobre los ojos, me lavé y veo". Algunos fariseos decían: "Ese hombre no viene de Dios, porque no observa el sábado". Otros replicaban: "¿Cómo un pecador puede hacer semejantes signos?". Y se produjo una división entre ellos. Entonces dijeron nuevamente al ciego: "Y tú, ¿qué dices del que te abrió los ojos?". El hombre respondió: "Es un profeta".

Vers. 13-17: La defensa y justificación del ministerio con las personas que viven con el VIH-SIDA, actualmente no es necesaria hacerla frente los extraños a la fe cristiana sino con los miembros más cercanos de la comunidad de fe, de los amigos y de los familiares. Los más grandes cuestionamientos a esta acción de reconstrucción de lazos fraternos, de inclusividad, de anuncio de buenas nuevas se producen dentro del círculo más estrecho e íntimo de todos aquellos que se sienten llamados a esta acción pastoral.
Preguntas para reflexionar

· Debemos analizar si nuestra comunidad y nosotros mismos estamos dispuestos a desafiar el “sábado” (un erróneo uso de las Escrituras) para comprometernos en la promoción de los derechos humanos de las personas que viven con VIH-SIDA o en la construcción de una acción educativa que sea completa y científicamente fundada.

Vers. 18-23:
Sin embargo, los judíos no querían creer que ese hombre había sido ciego y que había llegado a ver, hasta que llamaron a sus padres y les preguntaron: "¿Es este el hijo de ustedes, el que dicen que nació ciego? ¿Cómo es que ahora ve?". Sus padres respondieron: "Sabemos que es nuestro hijo y que nació ciego, pero cómo es que ahora ve y quién le abrió los ojos, no lo sabemos. Pregúntenle a él: tiene edad para responder por su cuenta". Sus padres dijeron esto por temor a los judíos, que ya se habían puesto de acuerdo para excluir de la sinagoga al que reconociera a Jesús como Mesías. Por esta razón dijeron: "Tiene bastante edad, pregúntenle a él".

Vers. 18-23: Muchas familias, por temor a ser aisladas y estigmatizadas ellas mismas, también abandonan a sus hijos o hijas cuando más les necesitan en medio de la epidemia de VIH-SIDA. Muchas veces los líderes religiosos sinceros, pero con una equivocada metodología bíblica, son los más duros en emitir juicios y condenas. El uso con fines discriminatorios que se quiere hacer de los resultados de los análisis de sangre que detectan la presencia del virus del VIH es francamente ilegal e inmoral. Una de las condiciones para se excluido de la sinagoga era el reconocer a Jesús como Mesías y Señor. Este era el credo de la iglesia apostólica.

Preguntas para reflexionar:

· ¿No sería suficiente para reconocer a una persona como miembro del Cuerpo de Cristo el que proclame que Jesús es Mesías y Señor?

· En este preguntar la misma persona sobre lo sucedido, no nos llevaría a pensar en la necesidad de que la comunidad cristiana se transforme en abogada de la confidencialidad del diagnóstico teniendo en cuenta las graves consecuencias que pueden aparecer en el nivel de trabajo, familia, escuela.

Vers. 24-34:
Los judíos llamaron por segunda vez al que había sido ciego y le dijeron: "Glorifica a Dios. Nosotros sabemos que ese hombre es un pecador". "Yo no sé si es un pecador, respondió; lo que sé es que antes yo era ciego y ahora veo". Ellos le preguntaron: "¿Qué te ha hecho? ¿Cómo te abrió los ojos?". El les respondió: "Ya se lo dije y ustedes no me han escuchado. ¿Por qué quieren oírlo de nuevo? ¿También ustedes quieren hacerse discípulos suyos?". Ellos lo injuriaron y le dijeron: "¡Tú serás discípulo de ese hombre; nosotros somos discípulos de Moisés! Sabemos que Dios habló a Moisés, pero no sabemos de donde es este". El hombre les respondió: "Esto es lo asombroso: que ustedes no sepan de dónde es, a pesar de que me ha abierto los ojos. Sabemos que Dios no escucha a los pecadores, pero sí al que lo honra y cumple su voluntad. Nunca se oyó decir que alguien haya abierto los ojos a un ciego de nacimiento. Si este hombre no viniera de Dios, no podría hacer nada". Ellos le respondieron: "Tú naciste lleno de pecado, y ¿quieres darnos lecciones?". Y lo echaron.

Vers. 24-34: Nos enfrentamos a dos posiciones encontradas: por un lado están ubicados los fariseos que con las Escrituras en las manos, han podido demostrar que Jesús quebrantó la legislación y la tradición con relación al sábado y en consecuencia es evidentemente un pecador. El “ciego” de nacimiento afirma que Jesús lo ha curado, es decir, le ha quitado estigma de su vida lo que le permite reincorporarse a la sociedad civil y religiosa. Desde esta reconstrucción de su lugar de dignidad en la comunidad confiesa que Jesús es un profeta. Esta confesión es causa de excomunión. Aquello que los padres del ciego temían confesar, el hijo tiene la valentía de hacerlo sin importarle las consecuencias. Aquellos que eran considerados sabios en esta historia, muestran que en realidad son los verdaderos ciegos de la historia. Sus equivocados conocimientos teológicos y el mal luso de las Escrituras les han impedido comprender la realidad. El ciego puede hablar y dialogar en este relato. La voz del excluido y del marginado es escuchada como metodología para construir una pastoral.

Preguntas para reflexionar:

· Cuando se desea construir una acción educativa de prevención, o una acción pastoral: ¿con quién debemos dialogar?

· Al ser expulsado el ciego de la sinagoga: ¿de qué lado se ubico Jesús?.

Vers. 35-38
Jesús se enteró de que lo habían echado y, al encontrarlo, le preguntó: "¿Crees en el Hijo del hombre?". El respondió: "¿Quién es, Señor, para que crea en él?". Jesús le dijo: "Tú lo has visto: es el que te está hablando". Entonces él exclamó: "Creo, Señor", y se postró ante él.

Vers. 35-38: Al enterarse Jesús de que el ciego al cual había curado fue expulsado de la sinagoga, se acerca y le hace una pregunta muy simple pero profunda: “Crees en el Hijo del Hombre”. Este es el único requisito de inclusión en la comunidad cristiana. Esta pregunta suena también como una cálida invitación. En el lenguaje del evangelista Juan el título “Hijo del Hombre” puede significar el modelo arquetípico al cual es llamado todo ser humano, es el proyecto del ser humano nuevo que se relaciona armónicamente con Dios, con sus semejantes y con la creación. En realidad Jesús le está preguntando si cree en ese proyecto de vida que ha venido a revelar y mostrar que es posible vivirlo ahora y aquí. El verdadero milagro no está ubicado en la curación de la vista sino en la curación de la mente y del corazón. El milagro es la confesión del ciego que hace suyo el proyecto de Dios.

Preguntas para reflexionar:

· ¿Qué pre-requisito impuso Jesús al ciego para curarlo?

· ¿Qué consecuencias prácticas tiene en la vida del ciego el desafío religioso e institucional de Jesús?

· ¿Qué significa esta acción en una tarea educativa y pastoral hoy en la iglesia?

Vers. 39-41:
Después Jesús agregó: "He venido a este mundo para un juicio: Para que vean los que no ven y queden ciegos los que ven". Los fariseos que estaban con él oyeron esto y le dijeron: "¿Acaso también nosotros somos ciegos?". Jesús les respondió: "Si ustedes fueran ciegos, no tendrían pecado, pero como dicen: 'Vemos', su pecado permanece".

Vers. 39-41: Jesús vino al mundo para revelar la voluntad de Dios. El ver del mundo es diferente del ver de Cristo. La mirada de Dios no es exactamente igual a la mirada de los seres humanos. Los que ven según las reglas del mundo son muchas veces ciegos desde la perspectiva del Reino. La acción pastoral de Jesús pone al descubierto esta situación. La epidemia del VIH-SIDA esta produciendo un efecto revelador de situaciones de exclusión, de ceguera, tanto en la sociedad como en las iglesias cristianas. Muchos que se creían excluidos de la comunión que Dios está construyendo con los seres humanos en la historia, descubren que son el objeto del amor de Dios. También está poniendo bajo la luz del evangelio las actitudes de exclusión y falta de comunión de muchas personas sinceramente religiosas pero equivocadas. A la luz de esta epidemia estamos descubriendo la mezquindad de nuestro amor, lo poco inclusiva que son nuestras comunidades, lo ilusorio de nuestra comunión y los infinitos temores y prejuicios que aún debemos enfrentar.

Preguntas para reflexionar:

· ¿Podemos intentar una respuesta a la primera pregunta de los discípulos al comienzo del relato?

· ¿Podemos intentar aplicar este pasaje a la realidad revelada por la epidemia del VIH-SIDA?

lunes, 30 de marzo de 2015

LAS EXCELENCIAS DE LA MUJER MADRE


Ser mujer y ser madre es lo más excelente del género humano. Es cumplir con la doble misión que Dios encomendó a la mujer. Gn. 3.16; es hacer la voluntad divina. Por eso, Dios la dotó de virtudes propias de su sexo y he aquí lo que la Palabra revela acerca de este asunto:

1 - Una mujer madre es prudente. Sn Lc. 2.19. Todos los sucesos del hogar y de la vida familiar son guardados en completo secreto como cosas sagradas, especiales; no tienen por qué ser divulgados ligeramente. Ejerce su sabiduría con sabiduría. No habla mal de los suyos ni de los demás.

2 - Una mujer madre es obediente a Dios y a su esposo. 1ª P. 3.6; Gn. 18.12. El concepto de obediencia está muy deteriorado actualmente; pero debe prevalecer el consejo de la Palabra y su ejemplo. La obediencia se hace patente en el respeto mutuo de los integrantes del hogar.

3 - Una mujer madre es hábil para sortear los peligros. Ex. 2.26; Hch. 7.20. Jocabed tuvo la suficiente habilidad para tener escondido a su hijo durante tres meses y María llevó a su hijo a Egipto librándolo del peligro de la muerte, Sn Mt. 2.13:15.

4 - Una mujer madre es creyente fiel de las promesas de Dios. Sn Jn. 13.2:14; Sn Lc. 1.13:14. La bendición de fecundar en su propio cuerpo un nuevo ser viviente, es la evidencia de la fe en las promesas de Dios. La madre siempre debe creer a los dichos de Dios aunque parezcan sumamente difíciles.

5 - Una mujer madre es constante y paciente en la oración. 1º S. 1.9:28. Abnegación, lágrimas, sufrimiento, son ingredientes propios de la oración maternal. Antes del nacimiento, después del nacimiento, durante el crecimiento y aún en la edad adulta, el hijo será motivo de oración.

6 - Una mujer madre es consejera eficiente de su hijo. Pr. 31.2:9; Jue. 14.3. Aconsejar a los hijos es papel muy difícil; pero la madre tiene la virtud de saberlo hacer con la autoridad y la gracia necesarios. Previene acerca de los peligros con sus sabios consejos. Fuera bueno oirlas.

7 - Una mujer madre educa a sus hijos en el temor y conocimiento de Dios. Pr. 22.6; 2ª Ti. 1.5; 2ª Ti. 3.14:15. La mejor educación religiosa de los hijos la da la madre; si ésta no efectúa dicha labor, no habrá bases sólidas de dicha educación. Es la madre la que constantemente repite los versículos de la Biblia en el hogar; si no lo hace está perdiendo el tiempo de sembrar en el corazón de sus hijos la simiente de la Palabra de Dios.

Aún faltan por enumerar otras virtudes; pero bastan como ejemplos bíblicos para las madres de nuestro tiempo.
Que ellas puedan inspirarse en tan sublimes ejemplos y hagan patentes las excelencias morales y espirituales con que Dios las dotó.

viernes, 20 de marzo de 2015

ESTUDIO ESQUEMATICO DEL JUICIO FINAL.


I - Objetivo general.
Que los creyentes en Jesucristo, adquieran una visión de conjunto de la doctrina del Juicio Final.

I-1 Objetivo específico.
Que en cada uno de los puntos el creyente adquiera una clara comprensión de las verdades asentadas.

II - Referencias bíblicas fundamentales.
Sn. Juan 5.25:27,30 (Jesucristo); Daniel 7.9:10,22,26,27 (Daniel); Hechos 17.31 y He. 9.27 (San Pablo); San Mateo 25.32:46 (Jesucristo); 2a Co. 5.10 y Ro. 14.10 (San Pablo); Ap. 20.11:15 (San Juan); Salmo 50.1:7 (Asaph).

III - Definición.
Entiéndase por JUICIO FINAL, el evento escatológico en el cual Dios juzgará y pronunciará sentencia definitiva respecto de los hombres, los ángeles caídos y Satanás. Sn. Mt. 25.32 y 2a Co. 5.10; Ecl. 12.14; 2a P. 2.4 y Ap. 20.2,10.

IV - Propósito del Juicio final. El propósito del juicio final es doble.
Manifestar su gloria y misericordia. Ro. 9.22,23; Sn Mt. 25.31. (Dios)
Manifestar su justicia. Ro. 2.5,6; 2a Ts. 1.7:9; Ap. 19.11. (Dios)

V - Elementos del Juicio final.
V-1 El juez infalible y eterno, JESUCRISTO. Sn Jn. 5.22:27; Sn Mt. 25.35:40
V-2 El reo o reos que comparecerán delante de Dios: hombres, ángeles desobedientes y el Diablo. 2a Co. 5.10 y Ecl.12.14; 2a P. 2.4 y Ap. 20.2,3,10.
V-3 Ley o normas base del Juicio final:
a) Ley natural. Ro. 1.19:21; Ro. 20.2,3,10.
b) La revelación o el Evangelio. He. 2.2,3; He. 10.26:29.

VI - Materia del Juicio final. (exclusivo para los humanos)
VI-1 Acciones u obras realizadas. Sn Mt. 25.31:46; 2a Co. 5.10; Ap. 20.12.
VI-2 Palabras y expresiones dichas. Sn Mt. 12.36,37; Stg. 3.10:12; Sn Lc. 8.17; Sn Lc. 12.2,3 y Sn Mr. 4.22.
VI-3 Pensamientos e intenciones del corazón. Salmo 139.2:4; Sn Mt. 9.4; Sn Jn. 2.24,25.

VII - Fases del Juicio final.
VII-1 Conocimiento de la Causa por el Juez. Dn. 7.10; Mal. 3.16; Ap. 20.12. (Informes de los acusados.
VII-2 Promulgación de la sentencia. Sn Jn. 17.24; Ap. 21.7; Sn Mt. 25.34,41,46; 2a Ts. 1.9; Is. 66.24.
VII-3 Ejecución de la sentencia. Ap. 20.14,15; Ap. 22.1:7.

VIII - Tiempo y duración del Juicio final.
VIII-1 Al final del mundo. Sn Mt. 13.38:40; 2a P. 3.7; Sn Mt. 11.22.
VIII-2 No es posible determinar la duración. Sn Mt. 7.22; 2a Ti. 1.22; Ro. 2.5; Ap. 11.18; 2a P. 3.7:10.

IX - Conclusiones
IX-1 Que Dios tiene establecido un determinado día para hacer juicio a los hombres, los ángeles caídos y Satanás.
IX-2 Que dicho Juicio será universal, formal y final.
IX-3 Que Dios hará el Juicio Final en la persona de Jesucristo.
IX-4 Que el tiempo de la realización del Juicio y su duración no es posible determinarlo.
IX-5 Que la sentencia será para toda la eternidad.

Notas adicionales:

A - La Biblia hace mención de otros juicios:
1) El juicio del pecado en el mundo. Sn Jn. 1.29; He. 2.9; 1a Jn. 2.2; Ef. 5.25:27.
2) El juicio de la pecaminosidad del hombre. Ro. 6.1:6; Ef. 4.22:32; Ga. 5.24; Col. 3.9,10.
3) El juicio de Satanás en la cruz. Sn Jn. 12.31; 14.30; 16.11; Col. 2.14:15.
4) El juicio para los creyentes. He. 12.3:15; Sn Jn. 15.2; 1a Co. 11.30:32.
5) El juicio de las obras del creyente. 2a Co. 5.10; 1a Co. 3.9:15; Ro. 14.10.
6) El juicio del pueblo de Israel. Sn Mt. 24.1:25,46; Ezq. 20.33:44; Malq. 3.2:6.
7) El juicio de todas las naciones. Salmo 2.1:10; Is. 63.1:6; 2a Ts. 1.7:10; Ap. 19.11:21.
8) El juicio de los ángeles. 2a P. 2.4; Ap. 20.7:10; 1a Co. 15.24:26.

En el supuesto de admitir varios juicios, la conclusión es inevitable, habrá un JUICIO FINAL.

B - La preocupación práctica del cristiano de hoy debe ser: ¿qué estoy haciendo para servir, agradar y honrar a Dios?
El cristiano debe ser consciente de que será juzgado de su ser entero en la presencia de Dios. Es responsable de sus pensamientos, palabras y acciones de sí mismo y para sus semejantes; al mismo tiempo que para Dios.

jueves, 19 de marzo de 2015

El Amor De Dios, Durara Para Siempre


Cuando comprendemos que Dios es eterno, podemos tener la quieta seguridad de que Su amor por nosotros también es eterno.
El salmista dice: "Señor, tú nos has sido refugio de generación en generación... Desde el siglo y hasta el siglo, tú eres Dios" (Salmo 90: 1,2).

El Dios que vive para siempre, amará para siempre. Su amor nunca se desvanecerá o disminuirá. Nunca terminará. Dios dice: "Con amor eterno te he amado" (Jeremías 31:3)
Su esposa o su esposo, a pesar de lo años de casados podría aparecer un fatídico día con la idea de: "Ya no te amo." A lo mejor Ud. Ya ha oído esas fatales palabras.
Si es así, recuerde, aun cuando todos los otros amores fallen, el amor de Dios nunca falla. Nunca cambiará. Dios lo dijo, "Con amor eterno te he amado."

EL AMOR DE DIOS, ES UNIVERSAL

El humorista norteamericano Will Rogers solía decir, "Nunca he encontrado a un hombre que no me haya gustado." Pero la Biblia dice que Dios nunca ha creado a un hombre que no le haya amado.
El amor de Dios abarca a todo ser humano. Es universal. Juan 3:16 nos habla de ello: "Porque de tal manera amó Dios al mundo."
Ser amado por Dios es algo muy importante. Algunos padres no aman a los blancos o a los negros o a los Judíos o a los Chinos. Pero Dios creó el mundo y Ud. Es parte del mundo. Y Dios dice que El ama- sin importar su nacionalidad, su trasfondo étnico o sus debilidades. El amor de Dios es universal.

lunes, 16 de marzo de 2015

Dios Nos Provee De Un Salvador


Nuestro santo Dios, no puede cambiar Sus demandas sobre los pecadores, pero Él mismo puede satisfacer esas demandas. Él castigo por el pecado tiene que ser pagado, así que, Él mismo ha procedido a efectuar el pago por amor. Motivado por su gran misericordia y gracia, Dios el Padre dio a su Hijo para que muera por nosotros, pagando así el castigo por el pecado.

Tome cuidadosa nota del mensaje en los siguientes versículos:
Juan 3:16 "Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna."
2 Corintios 5:21. "Al que no conoció pecado (Jesús) por nosotros lo hizo pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él"
1 Juan 4:9: "En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él."
Como verá, Dios siempre ha demandado un sacrificio sangriento como paga por el pecado. "Porque la vida de la carne en la sangre está... y la misma sangre hará expiación de la persona." (Levítico 17:11). Él demanda este tipo de sacrificio por Ud. y por mí. Sin eso, no podemos ir al cielo cuando muramos.
En el Antiguo Testamento el sumo sacerdote entraba una vez al templo, al lugar santísimo, para hacer expiación por los pecados del pueblo Judío. Pero el Nuevo Testamento nos dice que los sacrificios de estos sumo sacerdotes "nunca pueden quitar los pecados" (Hebreos 10:11). "Porque la sangre de los toros y de los machos cabríos no pueden quitar los pecados" (Hebreos 10:4).

Él sacrificó a su propio hijo para pagar nuestra deuda por el pecado.

Pero lo que la sangre de los toros y de los machos cabríos no pudo lograr, lo logró la sangre de Jesús. Hebreos 10:10 nos asegura que somos santificados "mediante la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre." Pablo dice de Jesús, "en quien tenemos redención por su sangre, el, perdón de pecados" (Efesios 1:7). 1 Pedro 3:18 lo dice claro. "Porque también Cristo padeció una sola vez por los pecados, el justo por los injustos, para llevarnos a Dios."
El dilema se ha resuelto. Dios ha hecho expiación por nuestros pecados. Él mismo pagó por ellos, mediante el sacrificio de Su hijo en la cruz del Calvario. Él sacrificó a Su propio Hijo para pagar nuestra deuda por el pecado. Él hizo posible que vayamos al cielo cuando muramos. "Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros" (Romanos 5:8). Amor es la respuesta de Dios al pecado del hombre.
¡Asombroso amor! ¿Cómo puede ser, que Tú, mi Dios murieras por mí? Charles Wesley

lunes, 9 de marzo de 2015

Sócrates (469-399 a.C.) Y El Cristianismo


Afortunadamente tenemos las declaraciones de dos de los discípulos de Sócrates, Platón y Xenofón, al igual que noticias coleccionadas por Diógenes Laertio (tercer siglo a.C.).

No podemos aceptar estas declaraciones sin análisis critico porque es difícil saber cuántos de los diálogos platónicos son socráticos y cuantos son platónicos. Otro problema es que la Memorabilia de Xenofón y otros escritos fueron compuestos para refutar ataques de los sofistas contra Sócrates.

NACIMIENTO Y FAMILIA

Sócrates nació en Atenas a Sofroniseo, un artesiano-escultor, y a Fenarete, una partera. No sabemos nada sobre su juventud. Alguien ha dicho, "Uno pensaría que el Maestro nació como un viejo sin niñez." Su esposa fue la mujer de mal genio, Xantipe. Sócrates dijo que si pudiera dominar a Xantipe, fácilmente se adaptaría al resto del mundo. Pero Sócrates debiera haber prestado más atención a las necesidades de sus tres hijos.

VIDA Y ENSEÑANZAS

Un relato del Oráculo Délfico proclamó que Sócrates era el hombre más sabio del mundo. Creyendo que esto no podía ser la verdad, Sócrates fue impelido a una vida de constante inquirir a muchas personas para encontrar a alguien que fuera verdaderamente sabio. Mientras interrogaba ciudadanos en las calles e gimnasios de Atenas, atrajo a si mismo un grupo de hombres jóvenes de buenas familias. Desafortunadamente algunos de sus discípulos llegaron a ser tan pícaros que este factor jugó un papel en su condenación.
En vez de enseñar una serie de doctrinas, Sócrates quiso que los hombres pensaran por si mismos. Los filósofos que lo precedieron se habían enfocado en la naturaleza del universo, pero Sócrates recurrió su atención al hombre y el comportamiento del hombre. Aristóteles y Cicerón le dieron crédito por haber fundado la ética. Su enseñanza principal, a lo más que podemos determinar de sus intérpretes, fue que se puede reducir todos los valores a una virtud singular, el conocimiento. La virtud, pues, puede ser enseñada. La maldad es ceguera. Nadie hace maldad de propósito. Él que sabe la verdad la hará.

LA MUERTE

Sócrates fue llevado a la corte en 399 a.C. con cargos de "ateísmo" y de corromper a la juventud de Atenas. Esta instrucción de cargos tuvo, por lo menos, dos causas inmediatas: una reacción política que ocurrió en Atenas después de una larga guerra con Sparta y las piezas satíricas del escritor cómico Aristopaneo. Aunque Sócrates se defendió elocuentemente (la defensa está apuntada en la Apología de Platón) el jurado votó 281 a 220 a condenarle a la muerte.
Sócrates podía haber huido de Atenas antes del proceso, pero decidió quedarse.. Él no tenía miedo de la muerte porque le daría o la aniquilación o una oportunidad agradable de tener compañerismo con los que ya se habían muerto. En el tiempo elegido Sócrates bebió animosamente la cicuta. Según el Faedo sus últimas palabras fueron, "Le debo un gallo a Asclepius (el dios del saneamiento); no olviden pagárselo.

RELACION A LA DIEDAD

Aunque Sócrates no suscribió completamente a las deidades antropomórficos Homéricos, él fue profundamente devoto en su propia manera. Él fue escrupulosamente obediente a su daimonion, un espíritu guiador personal. En la Apología de Xenofón afirma, "Para mi, lo he descrito así como fue: tan religioso que no hizo nada sin consejo de los dioses…"

¿Cuando un cristiano se sale por ignorancia o por voluntad propia de la cobertura de su iglesia...


¿Cuando un cristiano se sale por ignorancia o por voluntad propia de la cobertura de su iglesia o de su pastor, puede esto considerarse como el derecho legal de Satanás para atacar a un Cristiano? ¿El salirse de la cobertura es un acto de rebeldía? ¿Si uno se sale de la cobertura, como puede uno volver a regresar a ella?

En tiempos recientes, se ha levantado una nueva enseñanza por medio de lideres que desean mantener a sus seguidores atados a ellos como esclavos atemorizados. Estos predicadores ostentan de gran gloria y conocimiento y obligan a los miembros de sus congregaciones a mantenerse sujetos a ellos, como si ellos fueran la fuente de toda bendición. Un Pastor es un "SERVIDOR" no un "AMO" de los feligreses y como servidor de Dios para el bienestar de la Iglesia debe de proteger y guiar espiritualmente a la Iglesia hacia Dios y su Palabra tal como el pastor lleva las ovejas a pastos frescos y aguas limpias (tipo de la doctrina). Un miembro debe de respetar y someterse obedientemente y sin causar problemas a su pastor pues eso es el claro mandamiento bíblico:

Hebreos 13

17 Obedeced á vuestros pastores, y sujetaos á ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como aquellos que han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no gimiendo; porque esto no os es útil.

Ahora, esto NO SIGNIFICA que los miembros no puedan rechazar, objetar, y discernir si lo que el pastor está haciendo y predicando es lo correcto delante de Dios. Los pastores tendrán que dar cuenta a Dios, no de sus seguidores o miembros de su congregación, sino de ellos mismos y de lo que hicieron. Cada persona tendrá que dar cuenta de si misma y no de otro…

Romanos 14:12

Así que cada uno de nosotros tendrá que dar cuentas de sí a Dios.

Todos los cristianos son "sacerdotes" para Dios y están llamado a estar preparado en todo tiempo por medio de la Palabra para hacer bien su servicio.

Apocalipsis 1

6 Y nos ha hecho reyes y sacerdotes para Dios y su Padre; á él sea gloria é imperio para siempre jamás. Amén.

Apocalipsis 5

10 Y nos has hecho para nuestro Dios reyes y sacerdotes, y reinaremos sobre la tierra.

Lo que significa que cada cual es responsible de estudiar la Biblia y comparar las enseñanzas de los lideres con lo que dice la Palabra. Un lider que obliga ó intimida a sus miembros para que se mantengan bajo su llamada "cobertura", está actuando de forma sectarista y controlando como lo hace un dictador. El cristiano no está bajo el control de nadie, es libre, pues ha sido libertado por Dios…

Gálatas 5:1

ESTAD, pues, firmes en la libertad con que Cristo nos hizo libres, y no volváis otra vez á ser presos en el yugo de servidumbre.

Gálatas 5:13

Porque vosotros, hermanos, á libertad habéis sido llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión á la carne, sino servíos por amor los unos á los otros.

Es muy importante tener afilicación a una iglesia local y rendir cuentas a alguien (pastor, lider, maestro, consejero, etc), esto nos hace mas responsables de nuestros actos y nos mantiene en linea, pero eso no significa que aquella persona a la cual rendimos cuentas o confiamos para dirección espiritual es infalible y con dominio soberano sobre nuestras vidas, aparte del buen consejo y la disciplina impartida de acuerdo a la Biblia por razones legitimas. La cobertura del creyente viene de parte de Dios y el hecho de que un Cristiano vea necesario salir de cierta afiliación eclesiástica NO le pone bajo ningún "derecho legal" de Satanás; eso es COMPLETAMENTE FALSO. De hecho, esa es la misma táctica utilizada por las sectas como Testigos de Jehová, etc.

La cobertura de un creyente no depende de la organización o congregación a la que pertenece, ni del lider (pastor) que tenga, viene de Dios. Es Dios quien proteje al creyente y le guia en todo…

2 Tesalonicenses 3

2 Y que seamos librados de hombres importunos y malos; porque no es de todos la fe. 3 Mas fiel es el Señor, que os confirmará y guardará del mal.

1 Pedro 1

3 Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos ha regenerado en esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, 4 Para una herencia incorruptible, y que no puede contaminarse, ni marchitarse, reservada en los cielos 5 Para nosotros que somos guardados en la virtud de Dios por fe, para alcanzar la salud que está aparejada para ser manifestada en el postrimero tiempo.

Judas 1

24 A aquel, pues, que es poderoso para guardaros sin caída, y presentaros delante de su gloria irreprensibles, con grande alegría, 25 Al Dios solo sabio, nuestro Salvador, sea gloria y magnificencia, imperio y potencia, ahora y en todos los siglos. Amén.

1 Juan 5

18 Sabemos que el que ha nacido de Dios no está en pecado: Jesucristo, que nació de Dios, lo protege, y el maligno no llega a tocarlo.

No es la cobertura ofrecida ni dada por los hombres la que le mantiene lejos del diablo y libre de sus ataques sino que es la cobertura de Dios por medio de Su Espíritu Santo la que nos proteje.

La Doctrina Bíblica de la Elección


“Estoy tan contento de que Dios me haya escogido antes de la fundación del mundo, porque nunca me hubiera escogido después de que nací! " Charles Haddon Spurgeon.

La siguiente es una discusión breve de lo que yo comprendo que significa la doctrina bíblica de la elección.

(1) Elección no significa que Dios meramente supo quién habría de creer y sobre esa base los eligió. D. L. Moody enseño que la elección significa lo siguiente: "Dios me escogió para él, pero el diablo me escogió para él. Mi elección es la que rompe la igualdad”.

Esto realmente no sería escoger o “elegir”. Dios no nos estaría escogiendo; en cambio, nosotros estaríamos escogiéndolo a El y El simplemente sabría esto. (Más aún, el diablo, una criatura, estaría ubicado en un plano igual al de Dios). El testimonio consistente de la Escritura es que Dios es quien escoge, no nosotros. Cf. Romanos 9:6-21; Efesios 1:4; 1 Tesalonicenses 1:4.

(2) La elección no extingue la responsabilidad humana. Cada persona es responsable ante Dios Todopoderoso respecto a lo que harán con Su Hijo. "Hay gente salva aquí hoy, quienes, a pesar de ser elegidos, siguen perdidos y no serán salvos hasta que crean”. Cf Efesios 2:3.

(3) La elección es necesaria debido a que somos pecadores totalmente depravados1. En otras palabras, no escogeríamos a Dios a menos que El primero nos escoja a nosotros.

Los incrédulos son presentados como incapaces de hacer o pensar nada que los pueda mover aunque sea un paso más cerca de Dios. No hay nada que puedan hacer o decir que pudiera complacer a Dios. Cf. Romanos 3:10-23; Efesios 4:17-19. De hecho, los incrédulos están espiritualmente muertos hasta que el Espíritu de Dios los llama; es decir, no pueden responder a nada fuera del ámbito del pecado (Efesios 2:1-3). Tal como Lázaro estaba muerto hasta que Jesús lo llamó, también los incrédulos están muertos hasta que el Espíritu de Dios los llama. Y justo como Lázaro no podía gloriarse: “Jesús no podría haberlo hecho sin mí!”, tampoco nosotros podemos hacerlo. Los muertos no tienen mucho con qué regatear. Es importante notar que Efesios 2:8-9 está en el contexto de Dios levantándonos de entre los muertos espirituales.

(4) El proceso de elección, como se opera en nuestras propias vidas, no viola nuestra voluntad. Esto es, la doctrina de la “gracia irresistible” no significa “coerción divina”, como si Dios nos forzara a someternos a hacer Su voluntad. En cambio, es una persuasión convincente. El diablo ha cegado los ojos del mundo (2 Cor. 4:4) y una vez que nuestros ojos han sido iluminados por el Espíritu de Dios, vemos claramente lo que Dios ha hecho por nosotros. Más aún, si la gracia fuera resistible, significaría que la persona que puede resistir la voluntad de Dios es un individuo fuerte y poderoso, y aquellos que no pueden (y por tanto, aquellos que resultan salvos) son débiles. Esa no es la imagen bíblica.

(5) Los medios de la elección son siempre a través de la agencia humana. Esto es, Dios usa a otros creyentes para comunicar el Evangelio a los perdidos. Cf. Romanos 10:14-17. Por lo tanto, no podemos excusarnos a nosotros mismos de compartir el Evangelio diciendo: “Si él es escogido, Dios va a salvarlo de cualquier manera. El no me necesita para hacer el trabajo”. Es cierto que Dios no necesita a ninguno de nosotros para hacer Su voluntad, pero es igualmente cierto que Dios usa a aquellos que están dispuestos a obedecerlo. En consecuencia, la doctrina de la elección nos debe motivar a compartir el Evangelio—no por temor, sino porque queremos ser usados por Dios para hacer Su voluntad.

(6) La elección no contradice ninguno de los atributos de Dios y, de hecho, es una manifestación directa de Su amor (Ef. 1:4-5). (Vea el punto 10 donde se amplía este punto).

(7) La elección no es sólo para salvación, sino para santificación y glorificación. Cf. Ef. 1:4-5; Rom. 8:28-30. En otras palabras, aquellos a quienes Dios ha escogido, son escogidos no sólo para ser salvos, sino también para ser santificados.

(8) El asunto de si Dios es justo o no al elegir a unos y no a otros, minimiza qué tan grande es nuestra salvación—y qué tanto nos ha invadido el pecado. Si Dios obrara en justicia, todos iríamos al infierno. Si salva a una persona, es infinitamente misericordioso.

(9) En la práctica, se presentan tres preguntas básicas cuando se discute la elección:

* Es Dios justo?
* No nos convierte ésto en robots?
* Por qué deberíamos evangelizar?

Todas estas tres preguntas son respondidas en Romanos 9-11, el gran pasaje en le Biblia que trata el asunto de esta doctrina. Romanos 9 responde la pregunta de nuestra elección, Romanos 10 responde la pregunta de la necesidad de evangelizar, y Romanos 11 responde la pregunta acerca de la justicia de Dios. Debe notarse, igualmente, que la teología de Pablo aquí no es vacía; él comienza (vv 1-3) por casi desear poder ir al infierno si esto implicara que al menos uno de sus hermanos Judíos llegara a ser salvo!

(10) Muchas personas quieren encontrar un equilibrio entre la soberanía de Dios y el libre albedrío humano. Se debe buscar el equilibrio, pero éste no es el lugar. En ninguna parte leemos en la Biblia que Dios no sea soberano sobre nuestras voluntades. Además, tenemos testimonio explícito suficiente en Romanos 9 de lo contrario. Igualmente, existe un desequilibrio inherente entre la voluntad de una criatura y la voluntad del Creador. Qué derecho tenemos para proclamar que estas dos son iguales?

El equilibrio real viene entre dos grandes categorías de los atributos de Dios. Dios tiene atributos morales (bondad, amor, misericordia, justicia, etc.) y atributos amorales (es infinito, eterno, omnisciente, omnipresente, etc.). En resumen, el equilibrio es entre Su soberanía y Su bondad. Si Dios tuviera solamente atributos amorales, bien podría ser un tirano. Si solo tuviera atributos morales, sería incapaz de efectuar un cambio en el mundo; sería impotente.

Reuniendo todo esto, vemos la majestad y el misterio de Dios. Los atributos de Dios no pueden ser separados. Es decir, El es bueno en su soberanía, infinito en Su misericordia, amoroso en su omnipotencia. Sin embargo, nosotros, como simples criaturas finitas, no podemos comprender la grandeza de Su plan. Isaías 55:8-9 dice: “Porque mis pensamientos no son vuestros pensamientos, ni vuestros caminos mis caminos, dijo Jehová. Como son más altos los cielos que la tierra, así son mis caminos más altos que vuestros caminos, y mis pensamientos más que vuestros pensamientos” No hay contradicción en Dios, pero hay comprensión finita en nosotros.

(11) La doctrina de la elección es análoga a la de la inspiración. Dios inspiró las palabras mismas de la Escritura (2 Tim 3:16); aún así, Su modus operandi no fue el de dictado verbal. Isaías fue el Shakespeare de su día; Amós fue el Mark Twain. Ambos tienen vocabularios y estilos de escritura ampliamente divergentes; sin embargo, lo que cada uno escribió fue inspirado por Dios. El estilo de escritura y sintaxis Griega de Lucas son bastante diferentes de los de Juan, pero ambos escribieron la Palabra de Dios. Leemos en 2 Pedro 1:20-21 que ningún profeta creó sus propias profecías, sino que fueron movidos por el Espíritu Santo: “1:20 entendiendo primero esto, que ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada, 1:21 porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo”.

Así, se nos presenta un misterio: Cada escritor bíblico escribió las palabras mismas de Dios; sin embargo, cada uno ejerció su propia personalidad y voluntad en el proceso. El mensaje tuvo su origen en Dios, y aún así, el proceso involucró la voluntad humana. El milagro de la inspiración, como Lewis Sperry Chafer anotó hace ya mucho tiempo, es que Dios no viola la personalidad de nadie, y sin embargo, lo que fue escrito fue exactamente lo que Dios quería decir.

Esto encuentra paralelos con la elección. El misterio de la elección es que Dios puede escoger incondicionalmente, y aún así nuestras voluntades no son coartadas. Somos persuadidos por el Espíritu Santo para creer. Además, tenemos la sensación de libre albedrío en el proceso, tal como los autores bíblicos la tuvieron. Es decir, los autores bíblicos no siempre supieron que estaban redactando Escritura, aún cuando Dios estaba dirigiendo sus pensamientos.

(12) Resumen: la doctrina bíblica de la elección es que es incondicional, irresistible, e irrevocable. Todo esto para la gloria de Dios—sin, en forma alguna, disminuir la dignidad o responsabilidad del hombre. Para ponerlo de otra forma: Una gran parte de la madurez en la fe es ésta: cada uno de nosotros necesita hacer el descubrimiento Copernicano progresivo encapsulado en las palabras: “No soy el centro del universo”. O, como Juan el Bautista dijo: “...que él crezca, pero que yo mengüe”.

(1 Depravación total no significa que somos tan malos como podemos ser. Sino, significa que (1) el pecado ha manchado todo aspecto de nuestro ser—nuestros corazones, cuerpos, y mentes; (2) seríamos tan malos como podemos ser si no fuera por la gracia común de Dios (por la cual El protege a los humanos en general de convertirse en seres tan perversos como pueden ser); y (3) no hay chispa de lo divino en nosotros, nada bueno que mueva a Dios hacia una persona, como si él o ella mereciera ser salvado(a).)

sábado, 7 de marzo de 2015

ESTUDIO SOBRE EL SALMO 7 2da parte

La ley de la siembra y la cosecha es un principio inviolable de Dios. La Biblia dice en Gálatas 6:7: "No os engañéis; Dios no puede ser burlado; pues todo lo que el hombre sembrare, eso también segará." El banquero y sus socios que abusaron del dinero de los depositantes del banco llevó al banco a la quiebra. El mandatario del país que tuvo relaciones sexuales impropias con una mujer que no era su esposa, acarreó vergüenza para él mismo, para su familia y para su país. El funcionario público que recibió un soborno fue sorprendido y sometido a juicio por las leyes de su país. Lo que se hizo a escondidas, alguna vez sale a la luz pública y no solo que es conocido sino que es reprimido. Es la consecuencia del pecado. La Biblia nos habla bastante de lo que hemos llamado la ley de la siembra y la cosecha. Uno de los salmos que tratan este tema, es justamente el Salmo 7.

En nuestro estudio bíblico anterior, estudiamos los primeros nueve versículos. Como antecedente, diremos que David, el autor del salmo fue objeto de acusaciones falsas proferidas por un individuo llamado Cus, de la tribu de Benjamín. Las acusaciones debieron haber sido de tal magnitud que hicieron un gran impacto en la vida de David. ¿Cómo manejó David este problema? Dijimos que él dirigió su mirada primeramente a Dios, después hacia sí mismo, y por último a sus enemigos. De esta manera, David puso al problema en la perspectiva correcta.

Una vez echo esto, en lo que resta del salmo, en los versículos 10-17, David prosigue hablando de la reacción de Dios ante el impío y la retribución de Dios para el impío. Dios está atento a la conducta del ser humano, no importa si se trata de un creyente o incrédulo. Leamos los versículos 10-13 del Salmo 7, dice así: "Mi escudo está en Dios, que salva a los rectos de corazón. Dios es juez justo, y Dios está airado contra el impío todos los días. Si no se arrepiente, él afilará su espada; Armado tiene ya su arco, y lo ha preparado. Asimismo ha preparado armas de muerte, y ha labrado saetas ardientes." Bueno, David comienza su exposición de la reacción de Dios ante el impío, por medio de ratificar su confianza en Dios. Es hermoso el pensamiento que David expresa con estas palabras: Mi escudo está en Dios. El escudo era un instrumento de defensa indispensable de un soldado del pasado. Un soldado sin escudo era comparable a estar desnudo. David era un hombre de guerra y sabía la importancia de contar con un buen escudo a la hora de defenderse. Los escudos se fabricaban de diversos materiales y diversas formas. Pero para David no había mejor escudo que Dios. Con Dios como escudo no había razón para temer por más fuerte que sea el enemigo. Nada ni nadie podía burlar la defensa de Dios como escudo. Pero este escudo, no estaba disponible para cualquier persona. Por eso David prosigue diciendo: que Dios salva a los rectos de corazón. Para que David se beneficie del escudo que es Dios, David debía tener primeramente, un corazón recto delante de Dios. Esto es más que conocer la palabra de Dios, es más que practicar la palabra de Dios, es realmente estar en estrecha comunión con el Dios de la palabra. David cumplía con este requisito y por eso dice: Mi escudo está en Dios, que salva a los rectos de corazón. Pero aquí viene la pregunta: ¿Y qué pasa con los que no tienen un corazón recto delante de Dios? Bueno, en ese caso, Dios, en lugar de ser escudo, un instrumento de defensa, es un arsenal de guerra para atacar al impío. David dice: Dios es Juez justo. El no puede equivocarse a la hora de emitir un fallo. El no puede estar parcializado al dictaminar la sentencia. La Biblia dice que Dios está airado contra el impío todos los días. Quizá esto sorprenda a muchos. Se piensa que la ira es siempre pecado. ¿Cómo es que Dios esté airado? Pero la ira, es simplemente una reacción de desagrado ante algo que en el caso de Dios, atenta contra su santidad. El pecado del impío atenta contra la santidad de Dios y por tanto, es natural que Dios esté airado contra el impío todos los días. Pero la ira de Dios contra el impío, no es solamente un sentimiento de desagrado, sino también una disposición a castigar al impío. Por eso el pasaje leído dice que si el impío no se arrepiente, Dios va a afilar la espada, armar su arco, preparar las armas de muerte y labrar las saetas ardientes. Es un arsenal a disposición de Dios para atacar al impío. Pero gracias a Dios que aún en su ira, Dios abre la puerta de la oportunidad para el impío. Sí, Dios va a acabar con el impío, pero si el impío no se arrepiente. Si el impío se arrepiente de su mal camino, Dios cambiará el castigo por recompensa. De modo que si Ud. ha pecado, su pecado será confrontado por Dios y si Ud. no se arrepiente, Ud. será castigado por su pecado. Con Dios no se puede jugar. Dios está airado contra el impío todos los días. Al mirar a Dios en esta plano, cuán agradecidos debemos estar los creyentes de que a nosotros ya no nos aguarda el castigo de Dios por el pecado como a los incrédulos. Esto ciertamente no significa que por ser creyentes, podemos pecar lo que queramos porque no seremos castigados como los incrédulos. Como hemos dicho, todo pecado tiene su consecuencia, y el pecado en los creyentes también tiene su consecuencia, pero por la gracia de Dios, los creyentes jamás seremos arrojados al infierno a causa de nuestro pecado.

Hemos considerado la reacción de Dios ante el impío. Ahora consideremos la retribución de Dios para el impío. Salmo 7: 14-17 dice: "He aquí, el impío concibió maldad, se preño de iniquidad, y dio a luz engaño. Pozo ha cavado, y lo ha ahondado; y en el hoyo que hizo caerá. Su iniquidad volverá sobre su cabeza, Y su agravio caerá sobre su propia coronilla. Alabaré a Jehová conforme a su justicia, y cantaré al nombre de Jehová." Antes de mostrar como retribuye Dios al impío, David nos conduce a lo largo de lo que podríamos llamar el ciclo vital del pecado. Así como existe un ciclo vital para el ser humano, existe también un ciclo vital para el pecado. En el ser humano se comienza por la concepción, después viene un tiempo de gestación, después viene el parto, después viene el crecimiento, después viene la reproducción y por fin la muerte. Igual es con el pecado. Primero viene la concepción. He aquí dice el salmista, el impío concibió maldad. Después viene la gestación. David dice: se preño de iniquidad. Después viene el parto. Y dio a luz engaño dice el salmista. Luego viene el crecimiento. Pozo ha cavado dice el salmista. Esto sería como el perfeccionamiento del engaño. A continuación viene la reproducción. Y lo ha ahondado dice David. Esto es como que se ha multiplicado el engaño y por último viene la muerte. Y en el hoyo que hizo caerá. Su iniquidad volverá sobre su cabeza, y su agravio caerá sobre su propia coronilla, dice el salmista. Cuan hermosa y precisa es la palabra de Dios. Dios nos ha mostrado el ciclo vital del pecado en el impío. Comenzó concibiendo maldad y terminó atrapado en la misma maldad que concibió. Una vez más se cumple el principio divino que todo lo que el hombre sembrare, eso también segará. Dios retribuye al impío haciendo que el impío reciba el mismo mal que diseñó para otros. Cuán peligroso es concebir maldad. La mejor forma de no entrar a este ciclo vital es evitando la concepción. Esto es, al nivel del pensamiento. Todo pecado se inicia en el pensamiento. Allí es donde se debe evitar la concepción. Cada vez que Ud. piense en algo cuestionable o en algo dudoso o en algo contrario a lo que Dios ha dicho en su palabra, reconózcalo como el intento de concebir maldad y con el poder que ya tiene por ser hijo de Dios, expulse ese pensamiento de su mente. No lo de vueltas en su cabeza, no medite en ello, expúlselo de su mente. La mejor forma de expulsar un mal pensamiento es sustituyéndolo con un buen pensamiento. Haga la prueba. La próxima vez que Ud. piense en algo malo, inmediatamente repita algún texto bíblico conocido, o un pasaje bíblico conocido, o cante una alabanza al Señor, o eleve al Señor una oración, o hable a otro del amor de Dios en Cristo, y notará que aquel mal pensamiento desaparece de su mente. Funciona, porque yo lo compruebo constantemente. Si funciona conmigo, cuánto más con Ud. David termina su salmo con alabanza al Señor. Dice así: Alabaré a Jehová conforme a su justicia, y cantaré al nombre de Jehová el Altísimo. Hermosa manera de terminar este precioso salmo.

viernes, 6 de marzo de 2015

¿El Domingo como "Sabbath" en la Iglesia Primitiva?


Obviamente el primer dial de la semana se convirtió en el nuevo día de adoración en conmemoración de la resurrección de Jesucristo. El testimonio escrito de los padres de la Iglesia, revela que la iglesia primitiva adoptó esta práctica desde sus mismos comienzos:

* 74 DC La Carta de Bernabé: "Nosotros guardamos el octavo día [domingo] con regocijo, el mismo día en el cual Jesús se levantó de los muertos" (Carta de Bernabé 15:6-8).

* 90 DC DIDACHE: ...Cada día del Señor, mantengan sus solemnes asambleas, y regocíjense: pues es culpable de pecado quien ayune en el día del Señor, siendo el día de la resurrección... (Constituciones de los Santos Apóstoles, Padres Ante-Nicenos Vol. 7, Pág. 449)

* 90 DC DIDACHE: Y en el día de la resurrección de nuestro Señor, el cual es el día del Señor, reunios mas diligentemente, dando alabanzas a Dios quien hizo el universo por medio de Jesús, y lo envió a nosotros, y condescendió en dejarle sufrir, y le levantó de los muertos. De otro modo que apología hará el ante Dios de quien no se reúne el ese día a escuchar la palabra salvadora concerniente a la Constituciones de los Santos Apóstoles, Padres Ante-Nicenos Vol. 7, Pág. 423)

* 90 DC DIDACHE: En el día de la resurrección del Señor, eso es, el día del Señor, reunís juntos, sin falla, dando gracias a Dios, y alabándole por esas misericordias que Dios ha dado a vosotros por medio de Cristo, y le ha librado de la ignorancia, el error, y la esclavitud, que vuestro sacrificio sea sin mancha, y aceptable a Dios, quien ha dicho concerniente a su Iglesia Universal: " «En todo lugar y tiempo se me ofrece un sacrificio puro: porque yo soy el gran Rey, dice el Señor, y mi nombre es admirable entre las naciones» (Mal 1, 11) (Cáp. 14). (Constituciones de los Santos Apóstoles, Padres Ante-Nicenos Vol. 7, Pág. 471)

* 107DC IGNACIO: No seáis engañados con doctrinas extrañas, ni con fábulas viejas, las cuales son sin ganancia. Pues si todavía vivimos conforme a la ley judía, reconocemos que no hemos recibido gracia...Si, por eso, aquellos que han sido enseñados en el orden antiguo de las cosas han venido a la posesión de la nueva esperanza, ya no más observando el Sabbath, sino viviendo en la observancia del día del Señor, en el cual también nuestra vida renació por medio de el y su muerte (la cual algunos niegan), misterio por medio del cual recibimos fe, y por cuenta de lo cual sufrimos para ser hallados como discípulos de Jesucristo nuestro único maestro, ¿Como pues seremos capaces de vivir aparte de el a quien aun los profetas estaban mirando como su maestro pues eran también sus discípulos en el espíritu? ...que todo amigo de Cristo guarde el día del Señor como una fiesta, el día de la resurrección, la reina y jefe de todos los días de la semana. Es absurdo el hablar de Jesucristo con la lengua, y con la mente atesorar el Judaísmo el cual ha llegado ya a su final. Pues donde hay Cristianismo no pude haber Judaísmo ... Estas cosas las dirijo a ustedes, mis amados, no que yo sepa que alguno de vosotros este en este estado; sino, como uno menor a todos ustedes, deseo guardarlos de antemano, para que no caigáis en las garras de la vana doctrina, sino que ustedes puedan tener completa seguridad de Cristo... (Ignacio, Epístola a los Magnesios, Cáp. 9. Padres ante-nicenos, Vol. 1, Pág. 62-63).

* 130DC BERNABÉ: Sobretodo Dios dice a los Judíos, 'vuestras lunas nuevas y vuestros Sabbaths no soporto'. Ves como él dice, "Los presentes Sabbaths no son aceptables para mí, sino el Sabbath el cual yo he hecho, cuando yo he descansado [el cielo: Heb. 4] de todas las cosas, Yo haré el comienzo del octavo día el cual es el comienzo de otro mundo. 'Por eso nosotros los Cristianos guardamos el octavo día para gozo, en el cual Jesús también resucitó de los muertos y después de habernos aparecido ascendió al cielo (15:8f, La Epístola de Bernabé, 100 DC, Padres Ante-Nicenos, Vol.. 1, Pág. 147)

* 150DC JUSTINO: Pero el Domingo es el día en el cual nosotros mantenemos nuestra asamblea común, porque es el primer día de la semana y el día en que nuestro salvador Jesús, en ese mismo día se levantó de los muertos. (Primera apología de Justino, Cáp... 68)

* 150DC JUSTINO: Sobre todo, todos los hombres justos ya mencionados [después de haber mencionado a Adán. Abel, Enóc, Lot, Noé, Melquisedec, y Abraham], aunque ellos no guardaron los Sabbaths, fueron agradables a Dios; Y después de estos Abraham con todos sus descendientes hasta Moisés... y vosotros [judíos según la carne] fuisteis mandados a guardar Sabbaths, para que retengáis este recuerdo de Dios. Pues su palabra hace este anuncio, diciendo, "Para que sepáis que yo soy Dios quien te redimió." (Dialogo con Trifoel Judío, 150-165 DC, Padres Ante-Nicenos, Vol. 1, Pág. 204)

* 150DC JUSTINO: No hay otra cosa por la cual acusarnos, mis amigos, ¿hay algo mas que esto? Que nosotros no vivimos de acuerdo a la Ley, ni, somos circuncidados en la carne como vuestros antepasados, ni observamos el Sabbath como ustedes lo hacen. (Diálogo con Trifo 10:1. En el verso 3 el Judío Trifo reconoce que los Cristianos 'no guardan el Sabbath'.)

* 190DC CLEMENTE DE ALEJANDRIA: Él nos da el mandamiento de acuerdo al Evangelio y guarda el día del Señor, siempre que se aparta de la mente perversa... glorificando la resurrección del Señor mismo (Ibíd. Vii.xii.76.4)

* 200DC TERTULIANO: "Solemnizamos el día después del Sabbath en contradicción a aquellos quienes llaman este día su Sabbath " (Apología de Tertuliano, Cáp.. 16)

* 200DC TERTULIANO: Otros... suponen que el sol es el Dios de los Cristianos, porque es bien sabido que ellos consideran el Domingo como un día de regocijo (A Las Naciones 1: 133)

* 220DC ORIGENES: "En Domingo no se debe hacer ninguna de las obras del mundo. Si entonces, os abstenéis de todas las obras de este mundo y se guardan libres para las cosas espirituales, ir a la iglesia, oír las lecturas y las homilías divinas, meditar en las cosas celestiales. (Homilía. 23 in Numero 4, PG 12:749).

* 250DC CIPRIANO: El Octavo día, eso es, el primer día, y el día del Señor, después del Sabbath (Epístola 58, Sec 4)

Situación actual del ecumenismo. Peligro inminente. Parte V


Como el proceso de unificación se ha tardado más del tiempo calculado, las medidas adoptadas, resultado del Concilio Vaticano II, están en juego y han resultado más eficaces, ellas son:

1a. La apertura del Papa actual y de la Iglesia Católica hacia los cristianos no católicos, habiendo arrebatado el mensaje de los mal llamados protestantes, la conversión del hombre hacia Jesucristo el Salvador. En la última visita del Papa a México, se hizo esta convocatoria para movilizar las huestes católicas y emprender la tarea de la conversión del pueblo mexicano.

2a. La instauración de la lectura de la Biblia en los diferentes niveles de la membresía católica, por supuesto bajo la supervisión y autoridad de la Iglesia, organizando estudios bíblicos en círculos familiares y de diferente manera; llega esto a tal magnitud que la Sociedad Biblica de México y las librerías que expenden Biblias, las venden de todas clases en las versiones protestantes y católicas; esto ha tenido su fruto en una gran confusión para los lectores de la Biblia, más con los aditamentos, llamados auxiliares y en algunos casos hasta oraciones para leer la Palabra de Dios.

3a. La adopción de la metodología protestante en el trabajo de evangelismo, usando porciones bíblicas adecuadas, cantos breves o estribillos en sus reuniones; varios de ellos los cantan tanto en los templos protestantes como en los templos católicos. Muchas veces hemos oído aquel que comienza: "No importa a la Iglesia que vayas..." o "Ven hermano, dame la mano..." que es eminentemente ecuménico y tiene gran aceptación entre los protestantes porque piensan en la "fraternidad universal", postulado del ecumenismo católico romano.

4a. La práctica de "cultos ecuménicos", el juntar católicos, protestantes, budistas, y de todas clases para adorar a Dios juntos con una liturgia, "universal" valida para todos los allí reunidos y esto agrada sobremanera a muchos de nuestros congéneres que satisfacen sus deseos de "unidad" y de complacencia; pero no reparan en lo que la Palabra de Dios establece para el pueblo que le adora en espíritu y en verdad.

5a. La tenacidad de la Iglesia Católica en realizar este trabajo y el despertamiento que ha logrado entre sus miembros, acusa la determinación de poner en práctica el mensaje papal y dejar a un lado los fundamentos de las Santas Escrituras y las exigencias de la Palabra de Dios; pues no cesarán hasta ver coronados sus esfuerzos en la conversión no sólo de los católicos, sino de todos aquellos que integran las iglesias de los hermanos separados, los que no están bajo el dominio de Roma.

6a. Por otra parte, el revés o retroceso político que ha sufrido el pueblo por causa de sus gobernantes, con las reformas a la Ley Reglamentaria del Art. 130 en 1992 y con la elección del futuro presidente de la República de corte conservador, por doquier seguirán levantándose ídolos monumentales, obra de un paganismo vivo y seguiremos teniendo en mayor abundancia acto de culto público en las plazas, en los estadios, en los auditorios, en las calles porque la conciecia del pueblo mexicano ha sido trastocada y vive el desenfreno del retroceso de su práctica religiosa. Cruda teoría el principio de Separación de la Iglesia del Estado; en la práctica o en la vida real están ayuntados el poder civil con el eclesiástico. No será remoto que en la toma de posesión del nuevo presidente, se haga en la Catedral Metropolitana un Te Deum por tal acontecimiento, en la Ciudad de México.

7a. Al punto anterior se añade la propaganda actual, para desconocer el movimiento de la Reforma protestante del siglo XVI; se afirma que tuvieron razón en ese tiempo, pero que actualmente no existe ninguna razón para seguir con esos principios, pues la Iglesia Católica ha pedido y concedido el perdón por todos los errores del pasado; el nuevo milenio debe ser de paz, de armonía de convivencia universal. Todos los cristianos son parte de la Iglesia que fundó Cristo y por eso, la unidad material y espiritual de todos los creyentes de todo el mundo, sin distinción de raza, posición social, lengua, etc.

También se justifica el Tribunal de la Santa Inquisición diciendo que los que escribieron, los historiadores, exageraron, porque la cantidad de personas juzgadas y condenadas no llegaron siquiera a 100. Todo esto acusa un plan bien pensado y puesto en práctica con el fin de borrar de una vez por todas las páginas de la Historia de la humanidad y la atrocidad criminal de la Iglesia como institución que consistió y autorizó la matanza de miles de verdaderos cristianos en testimonio de su fe y de la seguridad de la salvación. ¡Este es el cuadro de horror que contemplamos! Hasta aquí, la breve información respecto del movimiento ecuménico.

jueves, 5 de marzo de 2015

ESTUDIO SOBRE EL SALMO 9 1ra parte

Alabanza y adoración parece ser el máximo elixir de la vida en muchas reuniones cristianas. De hecho, mucha gente piensa seriamente en cambiarse de iglesia local porque supuestamente en su iglesia local no se da la debida importancia a la alabanza y adoración. Pero cuando uno echa un vistazo a lo que llaman alabanza y adoración, lo único que encuentra es un atractivo espectáculo que captura la atención del oyente por el ritmo de la música o por la gesticulación de los cantantes o por los arreglos del escenario. Todo, menos la persona de Dios o de su amado Hijo el Señor Jesucristo. Si Ud. quiere saber como es la genuina alabanza y adoración, estudie el libro de Salmos y estoy seguro que allí verá algo completamente diferente. Lo que sobresale es que la alabanza y adoración no consiste en el estilo de música o en el talento de los músicos. La música con la que se cantaban los salmos no ha sido conservada, porque no era importante. Lo importante era la letra de los himnos, el contenido de las canciones. Hoy en día acontece lo opuesto. Lo importante es la música y el talento de los músicos y la letra de los cánticos es algo secundario. Tan secundario que la letra de muchos himnos contemporáneos de alabanza y adoración no son sino una cansina repetición de frases muchas veces sin sentido.

Uno de los salmos donde se puede apreciar de una manera muy clara lo que estamos diciendo es en los primeros doce versículos del Salmo 9. Este pasaje bíblico, que será analizado el día de hoy, destila alabanza y adoración genuina a Dios, no a la música ni a los cantantes. Abramos pues nuestras Biblias en el Salmo 9, versículos 1 a 12. Lo primero que encontramos es una sobre escritura con instrucciones para el músico principal. Dice así: Al músico principal; sobre Mut-labén. Salmo de David. La palabra Mut-labén significa muerte de el hijo, parecería ser la referencia a algún tipo especial de melodía. El salmo se cantaba al ritmo de aquella melodía. Podemos ver también que el autor de este salmo es David. En cuanto al contenido del Salmo, básicamente encontramos dos secciones. La una podría llamarse la alabanza expresada y la otra podría llamarse la alabanza explicada.

Consideremos la primera sección. La alabanza expresada. Salmo 9:1-2 dice: "Te alabaré, oh Jehová, con todo mi corazón; contaré todas tus maravillas. Me alegraré y me regocijaré en ti; cantaré a tu nombre, oh Altísimo" Con cuatro acciones, David expresa su alabanza a Jehová.

Primero, te alabaré, oh Jehová, con todo mi corazón. Para el judío, hablar de corazón era como estar hablando de su intelecto, de su facultad de razonar, de su habilidad de pensar. Cuando David dice que alaba a Jehová con todo su corazón está diciendo que todo su intelecto, todo su pensamiento, todo su razonamiento está entregado a alabar a Jehová. ¿No le parece fantástico? Yo debo admitir que muchas veces, estoy cantando al Señor con el himnario en mis manos y mis ojos en la letra del himno, pero mi mente, mi razonamiento, mi pensamiento está quien sabe donde. Esto no es de ninguna manera alabar al Señor con todo mi corazón.

Segundo, contaré todas tus maravillas. En su alabanza, David acostumbraba citar verbalmente o decir, los hechos maravillosos de Dios. A esto se refiere cuando dice: Contaré todas tus maravillas. ¿Acostumbra Ud. decir las maravillas de Dios en su alabanza a Dios?.

Tercero: Me alegraré y me regocijaré en ti. David alababa con una sonrisa a flor de labios. Estaba realmente alegre. Yo no sé si Ud. habrá tenido la experiencia de dirigir la alabanza en una reunión de una iglesia local. Si lo ha tenido, Ud. estará de acuerdo conmigo en que desde adelante uno puede apreciar con bastante exactitud el estado de ánimo de las personas que alaban al Señor. Son realmente pocos los que como David se alegran y se regocijan en Dios a quien están alabando. La gran mayoría cantan como autómatas, o peor aún, como si estuvieran autotorturándose cuando cantan al Señor. Sus rostros reflejan tal amargura, tal mala gana, que parecen un limón exprimido. David era lo opuesto, se sentía alegre alabando al Señor y se le notaba en su rostros. Estaba regocijándose.

Cuarto: Cantaré a tu nombre, oh Altísimo. La alabanza de David era con cánticos dirigidos al nombre de Dios Altísimo. David no quería atraer la atención de la gente hacia si mismo o hacia su música. David se esforzaba por llevar la atención de todo el mundo a la persona de Dios. Él es el único digno de ser alabado. ¿Cómo es su alabanza a la luz de lo que hemos visto? Yo le confieso que a mí me falta bastante para ser un verdadero adorador. Pero no me desanimo. Quiero esforzarme para ser mejor cada día.

Una vez que hemos considerado la alabanza expresada, consideremos la alabanza explicada. ¿Por qué estaba David tan dispuesto a alabar al Señor? Permítame sugerir dos razones importantes.

Número uno, porque los enemigos perecieron. Salmo 9: 3-6 dice: "Mis enemigos volvieron atrás; cayeron y perecieron delante de ti. Porque has mantenido mi derecho y mi causa; te has sentado en el trono juzgando con justicia. Reprendiste a las naciones, destruiste al malo, borraste el nombre de ellos eternamente y para siempre; y las ciudades que derribaste, su memoria pereció con ellas" Por ser rey, David tenía muchos amigos y no pocos enemigos. Siempre será así para las personas en puestos de autoridad. A veces parecía que los enemigos prevalecían, pero David clamaba a Dios y Dios respondía su oración otorgando victoria sobre los enemigos. En su justicia, Dios literalmente borró del mapa a los enemigos de David. Este hecho es lo que motivó a David a alabar a Dios grandemente. Quizá Ud. no tendrá enemigos que quieran matarlo, pero estoy seguro que tendrá otros enemigos entre comillas. Pienso por ejemplo en cosas como orgullo, envidia, malos pensamientos, celos, iras, complejo de inferioridad, temor, duda, etc. A veces estos enemigos se muestran amenazantes y poderosos. Recuerde que Dios está listo para librarle de cualquiera de estos enemigos y cuando lo haga, no olvide alabar a Dios con todo su corazón.

Número dos, porque Jehová permanece para siempre. Salmo 9: 7-12 dice: "Pero Jehová permanecerá para siempre; ha dispuesto su trono para juicio. El juzgará al mundo con justicia, y a los pueblos con rectitud. Jehová será refugio del pobre, refugio para el tiempo de angustia. En ti confiarán los que conocen tu nombre, por cuanto tú, oh Jehová, no desamparaste a los que te buscaron. Cantad a Jehová que habita en Sión; publicad entre los pueblos sus obras. Porque el que demanda la sangre se acordó de ellos; No se olvidó del clamor de los afligidos" El enemigo por más fuerte que sea es pasajero, pero Jehová permanece para siempre. Esto es un gran motivo para alabar al Señor con todo el corazón. Como Dios eterno, Jehová está listo para juzgar al mundo con justicia y a los pueblos con rectitud. Al ver la maldad de este mundo, muchas veces nos preguntamos si habrá alguien que alguna vez juzgue a los malvados. El Dios eterno los juzgará y los malvados recibirán su condena conforme a sus malas obras. Como Dios eterno, Jehová también será refugio al pobre. Esto es maravilloso. El pobre es normalmente despreciado, humillado y abusado por los poderosos de este mundo, pero con Dios las cosas son diferentes. La Biblia dice que Dios es refugio al pobre, refugio para el tiempo de angustia. La seguridad de un refugio depende de la calidad de ese refugio. ¿Puede haber alguien de mejor calidad de Dios? Consecuentemente no hay refugio más seguro que Dios. No hay razón alguna para tener temor sabiendo que Dios es nuestro refugio.

Luego, el salmista dice que los que conocen el nombre de Dios o los que saben a ciencia cierta lo poderoso que es Dios, pueden confiar plenamente en él. Y acto seguido presenta una promesa para todos los que confiamos en Dios. Dice: Tú oh Jehová no desamparaste a los que te buscaron. Nadie que confíe en el nombre de Jehová llegará a estar desamparado o desprotegido. Esto es el tema de la canción de David. Cantad a Jehová, dice, publicad entre los pueblos sus obras. Jehová es el vengador de los afligidos. Jehová no se olvidó del clamor de los afligidos. ¿Está Ud. en aflicción este momento? No pierda la esperanza amigo oyente. Conozca a Jehová personalmente por medio de Jesucristo su Hijo. Jehová será entonces su refugio. Clame a Jehová con todo su corazón y Jehová responderá a su clamor y dará el pago justo a los que le han traído aflicción.

Así termina esta porción del Salmo 9. Sí, es un cántico, es alabanza y adoración. Su contenido es rico en exaltar a Dios por lo que el es y lo que él hace. No es vana repetición de frases que riman muy bien pero no comunican nada, como es mucha de la alabanza y adoración de hoy en día.

martes, 3 de marzo de 2015

CAPÍTULO III "He Ahí tu Hijo ...He Ahí tu Madre"

"Nadie tiene mayor amor que este, que uno ponga su vida por sus amigos" (Jn. 15:13). Nuestro Señor Jesús dijo eso, y al haber estado considerando las palabras que El pronunció desde la cruz, nos hemos dado cuenta de cuan grande es Su amor. No solamente murió por Sus amigos, que también murió por Sus enemigos. "Siendo [nosotros] aún pecadores, Cristo murió por nosotros" (Ro. 5:8).

"Estaban junto a la cruz de Jesús su madre, y la hermana de su madre, María mujer de Cleofas, y, María Magdalena. Cuando vio Jesús a su madre, y al discípulo a quien él amaba, que estaba presente, dijo a su madre: Mujer, he ahí tu hijo. Después dijo al discípulo: He ahí tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa" (Jn. 19:25-27).

Ese discípulo, por supuesto, era Juan. El fue quien escribió el Evangelio que leva su nombre, y dio testimonio de estas cosas.

Si usted y yo hubiéramos estado en Jerusalén aquella tarde de la pascua, cuando Jesús fue crucificado, me pregunto cuan cerca de la cruz hubiéramos estado. Una cosa es cantar: "Tenme cerca de tu cruz, Señor," y otra muy distinta estar realmente cerca de la cruz. Los cuatro soldados romanos estaban allí, pero lo estaban porque ese era su deber. Las cuatro mujeres estaban allí, junto con el apóstol Juan, pero no porque tal era su deber. Estaban allí debido a su devoción; amaban al Señor Jesús. María, Su madre, estaba allí; María Magdalena estaba allí; Salomé (la hermana de Su madre) estaba allí; María, la mujer de Cleofas, estaba allí; y Juan estaba allí.

Usamos la frase "cerca de la cruz" muy a menudo. Se ha convertido en una de las frases de cajón evangélicas. Hemos orado: "Señor, mantenme cerca de tu cruz," y hemos cantado que queremos estar cerca de la cruz. ¿Qué significa realmente estar cerca de la cruz de Cristo?

Obviamente, no estamos hablando acerca de geografía literal. La cruz ya no existe, y usted y yo no podemos ir a las afueras de la muralla de Jerusalén y ubicarnos cerca de la cruz. Estamos hablando de una posición espiritual; estamos hablando de una relación especial a Jesucristo.

Esta tercera palabra desde la cruz nos ayuda a entender lo que significa estar cerca de la cruz. Tal vez lo mejor que podemos hacer es sencillamente hablar con las personas que se encontraban allí.

Entrevistemos a María Magdalena, Salomé, las dos Marías y a Juan, y veamos lo que realmente significa estar cerca de la cruz de Cristo. ¿Qué significó la cruz para cada una de estas personas?

Un Lugar de Redención

Empecemos con María Magdalena. Es mencionada como última en la lista de Juan 19:25, pero yo quiero empezar con ella. Si usted se hubiera acercado a María Magdalena aquella tarde, y le hubiera preguntado: "María Magdalena: Tú te hallas cerca de la cruz. ¿Qué significa eso para ti?" pienso que ella le hubiera respondido: "La cruz para mi es un lugar de redención."

María Magdalena había sido libertada por el Señor Jesucristo. Es desafortunado que algunos que estudian la Biblia, y algunos predicadores también, hayan confundido a la mujer de Lucas 7 con María Magdalena. Lucas 7:36-50 registra un evento en el cual nuestro Señor estaba cenando en casa de un fariseo. Una mujer se le acercó; era una mujer de detestable reputación. Ella rindió adoración al Señor Jesús, y le ungió con un perfume muy costoso. Mucha gente ha identificado a esta mujer con María Magdalena; pero esto no es verdad. No sabemos el nombre de aquella mujer.

María Magdalena es mencionada en Lucas 8:2 como una mujer de la cual Jesús había arrojado siete demonios. Lo mismo se registra en Marcos 16:9. María Magdalena no solamente estuvo al pie de la cruz, sino que también temprano en la mañana de la resurrección fue a la tumba de Cristo. María Magdalena había estado cautiva de Satanás. Personalmente no puedo concebir lo quesería estar poseído por un demonio; mucho menos lo que es estar dominado por siete. No sabemos lo que hacían que ella hiciera; pero ella estaba en terrible y horrible esclavitud. Ahora, antes de que hagamos un juicio sobre ella, recordemos que Efesios 2:1-3 señala claramente que cada persona que no es salva camina "conforme al príncipe de la potestad del aire, el espíritu que ahora opera en los hijos de desobediencia." Las fuerzas demoníacas obran todavía en las vidas de los incrédulos hoy en día, y estas fuerzas demoníacas quisieran igualmente dominar las mentes y perturbar los corazones del pueblo de Dios. Satanás estaba obrando en la vida de María Magdalena, y entonces Jesús la libertó de aquellos poderes demoníacos. Siempre que pienso en liberación, pienso en Hechos 26:18. Dios le dijo estas palabras a Pablo, para indicarle lo que sería su ministerio del evangelio: "Para que abras sus ojos, para que se conviertan de las tinieblas a la luz, y de la potestad de Satanás a Dios; para que reciban, por la fe que es en mí, perdón de pecados y herencia entre los santificados." Cuando usted confía en el Señor Jesucristo, estos cambios maravillosos tienen lugar en su vida. Usted sale de las tinieblas a la luz; de la oscuridad mental, de las tinieblas morales y de la noche espiritual a la maravillosa luz del evangelio de Jesucristo. Usted pasa del poder de Satanás al poder de Dios. Dios empieza a controlar y a usar su vida. Usted pasa de la culpa al perdón, y de la pobreza a la riqueza como heredero de Dios por medio de la fe en Cristo. Esto es lo que Jesús hizo por María Magdalena.

Este milagro de redención es una cosa costosa. Cuando Jesús libertó a María Magdalena del poder del Maligno, le costó algo a El. Estando al pie de la cruz, María vio el precio que fue pagado.

Jesús tuvo que morir para que nosotros podamos ser redimidos. Para que yo pudiera pasar de las tinieblas a la luz, El tuvo que pasar de la luz a las tinieblas. Para que yo pudiera ser libertado de Satanás y pudiera venir a Dios, El tuvo que ser abandonado por Dios. Para que yo pudiera ser libertado de la culpa y perdonado, Jesús tuvo que ser hecho pecado por mí. Para hacerme rico a mí, El tuvo que convertirse en el más pobre de los pobres. No sorprende que María haya estado allí al pie de la cruz. No sorprende que ella haya estado allí cuando Jesús fue sepultado. No sorprende que ella estuvo en la tumba temprano en la mañana de la resurrección. María Magdalena había experimentado la redención. Al estar cerca de la cruz, María decía: "La cruz para mí es un lugar de redención."

¿Es la cruz lugar de redención para usted? ¿Puede usted decir: "He confiado en Jesucristo, y El me ha hecho pasar de las tinieblas a la luz, del poder de Satanás al poder de Dios, de la culpa del pecado al perdón, de la pobreza a una herencia por medio de la fe en El"? Si esto no es verdad en su vida, entonces a usted le falta todo aquello por lo cual Jesús murió para dárselo. Pídale que le salve, y entonces usted puede tomar su lugar al pie de la cruz, un lugar de redención.

Un Lugar de Reprensión

La segunda persona con la cual quisiera hablar es Salomé. Salomé era una persona interesante. Era la madre de Santiago y Juan, la hermana de María, y la mujer de Zebedeo. La recordamos como la mujer que vino con sus dos hijos pidiendo tronos para ellos. El relato de tal incidente se encuentra en Mateo 20:20-28. Salomé, Santiago y Juan se acercaron a Jesús y le dijeron: "Queremos pedirte algo." Jesús les preguntó: "¿Qué queréis?" (v. 21). Ellos le habían oído decir que los apóstoles iban a juzgar a las doce tribus de Israel, y que se iban a sentar en tronos; y querían asegurarse de tener buenos lugares. Así que dijeron a Jesús: "Quisiéramos tener nuestros tronos, uno a tu derecha y el otro a tu izquierda." Jesús les dijo: "¿Podéis beber del vaso que yo he de beber, y ser bautizados con el bautismo con que yo soy bautizado?" (v. 22). Con mucho desenfado contestaron: "¡Claro que podemos!" Jesús les dijo: "Así será; en verdad, así será." Por supuesto, Santiago fue el primero de los apóstoles en dar su vida en el martirio. Juan fue el último de los apóstoles en morir, y atravesó gran persecución y sufrimiento antes de ser llamado al hogar celestial.

"Salomé, queremos preguntarte: ¿Qué clase de lugar es la cruz? Tú te encuentras cerca de la cruz. ¿Qué significa eso para ti?" Pienso que ella hubiera contestado: "La cruz para mí es un lugar de reprensión. Aquí me siento recibiendo una fuerte reprimenda, porque fui muy egoísta. Quería que mis dos hijos tuvieran los lugares de honor; quería que estuvieran a la derecha y a la izquierda del Señor Jesús. Ahora estoy aquí viéndole, no en un trono, sino en una cruz; y me siento avergonzada de mí mismo."

En verdad, debía estar avergonzada de sí misma-tanto como deberíamos estarlo nosotros cuando oramos egoístamente. Su plegaria fue una oración egoísta; "Quiero algo para mis hijos. No importa lo que cueste. ¡Eso es lo que quiero!" Su oración brotaba del orgullo, no de la humildad.

¿Merecían tronos esos dos hombres? Los tronos no son repartidos al descuido; uno tiene que ganárselos. Salomé había olvidado el costo de la verdadera recompensa. No hay corona sin cruz; no se puede llevar la corona sin haber bebido el vaso. Incluso nuestro Señor Jesucristo mismo no retornó a Su trono sino por medio de la cruz.

La cruz fue para Salomé un lugar de reprensión. Cuánto necesitamos nosotros cantar: Cuando contemplo la portentosa cruz Sobre la cual de gloria el Príncipe murió, Mi ganancia más valiosa como pérdida se vé, y mi mal fundado orgullo se reduce a nada.

¡Que no ocurra, oh Dios, que me gloríe, Sino en la muerte de Cristo, mi Señor! Todas las cosas vanas que me seducen tanto Ante Su sangre, en humildad, las sacrifico.

Algunas veces las cosas más egoístas que hacemos son el resultado de una oración equivocada.

Ningún cristiano crece más allá que su vida de oración. Salomé no trajo sus oraciones a la cruz. Como consecuencia, sus oraciones eran egoístas, terrenales, de orgullo e ignorancia. No se dio cuenta del precio que iba a tener que pagar.

Dios contesta la oración, pero debemos asegurarnos de que podemos pagar el precio. Santiago de hecho pagó el precio-murió como un mártir.

Juan de hecho pagó el precio-tuvo que sufrir y fue perseguido. Salomé miró a la cruz como un lugar de reprensión; y yo confieso también que muchas veces, al contemplar la cruz, he sido reprendido; por cuanto mis oraciones han sido egoístas por entero, mi oración ha sido de orgullo. Dios me ha mirado, y me ha dicho: "¿Estás dispuesto a beber el vaso?" "¡Oh, no! Señor. Lo que quiero es una respuesta a mi oración." "Pero, tienes que beber el vaso. ¿Estás dispuesto a ser bautizado con el bautismo del sufrimiento?" "No, Dios. Simplemente lo que quiero es la bendición, no el sufrimiento." Salomé nos dice, a cada uno de nosotros: "La cruz es un lugar de reprensión." Dios se complace en honrar a Sus siervos y a Su pueblo. Un día iremos a disfrutar de Su gloria eterna. Pero, antes de la gloria, tiene que haber sufrimiento. "El Dios de toda gracia, que nos llamó a su gloria eterna en Jesucristo, después que hayáis padecido un poco de tiempo, él mismo os perfeccione" (1 P. 5:10).

María Magdalena nos dice que la cruz es un lugar de redención. ¿Ha sido usted redimido? Salomé nos dice que la cruz es un lugar de reprensión. Tal vez al estar nosotros cerca de la cruz Dios reprenda nuestro egoísmo, nuestro orgullo y nuestro deseo de gloria sin sufrimiento.

Un Lugar de Recompensa

Ahora miremos a María y a Juan-María, la madre de nuestro Señor Jesús, y Juan, el discípulo al cual Jesús amaba. Si usted hubiera estado al lado de María, en el Calvario, y le hubiera preguntado: "¿Qué significa estar cerca de la cruz?" pienso que ella hubiera replicado: "La cruz, para mí, es un lugar de recompensa." Es interesante notar que encontramos a María al principio del Evangelio de Juan, y al final del mismo. La encontramos en Juan 2 y en Juan 19, pero los dos incidentes están en contraste. En Juan 2 María está en una boda y participando de la alegría de la fiesta. En Juan 19 está participando de la tristeza de un funeral. En Juan 2 el Señor Jesús dio una demostración de Su poder, y tornó el agua en vino. En Juan 19 nuestro Señor Jesús moría en agonía y vergüenza. Pudo haber ejercido Su poder y haberse librado a Sí mismo; pero, de haberlo hecho, no hubiera acabado la obra de la salvación. No vino para salvarse a Sí mismo, sino para salvarnos a nosotros.

En Juan 2 encontramos a María hablando, pero en Juan 19 ella guarda silencio. Su silencio es interesante; de hecho, es muy importante. En Juan 2 es de esperarse que ella diga algo. El vino se había acabado, y eso era una tragedia social en los días de Jesús. En alguna parte leí que una persona podía ser multada por invitar gente a una fiesta y no tener suficiente vino. María se acercó a Jesús y le dijo: "No tienen vino" (v. 3). Jesús suplió esa necesidad de acuerdo a Su corazón de gracia y amor.

Pero en Juan 19 María guarda silencio. Pienso que si alguna persona pudiera haber rescatado de a cruz a Jesús era Su madre, María. Todo lo que hubiera tenido que hacer era acercarse a los soldados romanos y decirles: "Yo soy su madre; yo le comprendo mejor que nadie. Lo que él dice no es verdad; por consiguiente, déjenlo en libertad." Si María hubiera presentado esta clase de testimonio podría haber rescatado al Señor Jesús. Pero guardó silencio. ¿Sabe usted por qué guardó silencio? Porque ella no podía mentir. Allí, junto a la cruz, su silencio fue un testimonio de que Jesucristo era el Hijo de Dios. Si alguien conoce a un hijo, ciertamente es su madre. Si Jesucristo no hubiera sido lo que reclamaba ser, María hubiera podido salvarlo. Pero permaneció en silencio, y ese silencio es un elocuente testimonio de que el Jesucristo que adoramos es Dios-Dios el Hijo venido en carne humana.

La cruz era un lugar de recompensa para María. ¿En qué sentido? En el sentido de que el Señor Jesucristo no la ignoró, sino que la recompensó al dejarla con el discípulo amado, y viceversa. María debe ser reconocida con honor, pero no debe ser adorada. En el Evangelio de Lucas se nos dice que María mismo dijo: "Mi espíritu se regocija en Dios mi Salvador" (Lc. 1:47). María fue salva por la fe, igual que cualquier otro pecador. El ángel no le dijo: "Bendita tú sobre las mujeres." Lo que le dijo fue: "Bendita tú entre las mujeres" (v. 28). Reconocemos que María fue bendita, porque sufrió para traer al mundo al Salvador.

Simeón le había dicho: "Una espada traspasará tu misma alma" (Lc. 2:35). En la cruz ella experimentaba el clímax de ese sufrimiento. Cuando se descubrió que estaba encinta, empezó para ella el sufrimiento, la vergüenza y el reproche. Fue mal entendida. La gente murmuraba de ella. Se casó con José, un carpintero, y vivía en pobreza. Dio a luz al Señor Jesús en un establo.

Tuvieron que huir de Belén para escapar de la espada, y sin embargo algunos niños inocentes murieron a causa de su nene. Me preguntó cómo se sentiría María en cuanto a eso. Se gozó porque su hijo fue librado, pero debe haber sentido la espada en su propia alma al enterarse de que otros niños inocentes habían muerto.

Cuando nuestro Señor Jesús fue un adolescente, le había dicho: "¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar?" (v. 49). Eso marcó el inicio de una experiencia de separación, una separación creciente. En ocasiones María realmente no le entendía. ¡La espada atravesaba su propia alma! María, al pie de la cruz, sufría. Sufría porque El moría. Sufría por la forma en que moría-en una cruz, contado con los transgresores. Sufría por el lugar en donde moría-en público, a la vista de toda suerte de gentes. Era tan cosmopolita la muchedumbre, que Pilato hizo escribir en tres idiomas la declaración para la cruz. ¡Nuestro Señor no fue crucificado en un callejón escondido! ¡Fue crucificado a vista de todos, en público, en vergüenza! Y María estaba allí, sintiendo la espada que atravesaba su alma.

Pero Jesús la vio, y le dio seguridad de su cariño. Siempre lo hace así. Tal vez usted esté atravesando un calvario. Tal vez usted está sufriendo intensamente por algo que ha ocurrido. Quiero que sepa que el Señor Jesús siempre nos da seguridad de Su amor. A María le dijo: "Mujer [un título de respeto], he ahí tu hijo" (Jn. 19:26). ¿Se refería a Sí mismo? Pienso que no. Pienso que se refería a Juan. Luego dijo a Juan: "He ahí tu madre" (v. 27). ¿Qué es lo que estaba haciendo? Estaba estableciendo una nueva relación. A María le estaba diciendo: "Voy de regreso al cielo. Por esto tú y yo debemos tener una relación enteramente nueva.

Pero, para dar paz a tu corazón, para restañar la herida causada por la espada que te ha atravesado, te entrego a Juan." Le aseguró Su amor al tomar a Su discípulo amado y hacerlo hijo de María. El Señor Jesús sintió el dolor de ella. Conocía la soledad que la afligía, y la recompensó dándole al discípulo que tanto había amado.

Leí en alguna parte que el testamento más largo que se conoce consta de cuatro enormes volúmenes. Tiene 95.940 palabras. El testamento más corto del que se tiene noticia está en Inglaterra, y contiene solamente tres palabras: "Todo para mamá." Jesús no tenía posesiones terrenales para dejar.

Los soldados ya se habían jugado sus vestiduras. ¿Qué podría dejarle a María? Le dio a Juan. "Desde aquella hora el discípulo la recibió en su casa" (v. 27).

Para María la cruz era un lugar de recompensa. Al final, Dios recompensa a los que han sufrido.

Un Lugar de Responsabilidad

Ahora debemos hablar con Juan. "Juan, ¿Qué significa para ti estar al pie de la cruz?" Pienso que Juan hubiera contestado: "Este es un lugar de responsabilidad."

Nuestro Señor Jesús reinaba desde la cruz. Estaba en control. Daba órdenes. Daba direcciones a Sus seguidores y seres queridos. Restauró a Juan. Juan le había abandonado y había salido huyendo. Todos los discípulos habían hecho lo mismo. El Pastor había sido herido, y las ovejas esparcidas. Pero Juan regresó hasta la cruz. ¡Fue restaurado y perdonado! Usted y yo podemos habernos descarriado, podemos haber desobedecido o aun haber negado al Señor; pero podemos retornar. Juan regresó hasta la cruz. No era el lugar más seguro para colocarse, ni el más fácil de ocupar. He estado junto a algunos moribundos, pero nunca en una situación ni remotamente parecida. Regresar requirió valentía y amor de parte de Juan. El Señor Jesús lo restauró, y fue Juan mismo el que luego escribiría: "Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad" (1 Jn. 1:9).

Jesús no solo que restauró a Juan, sino que también le honró. Le dijo: "Juan, tú vas a tomar mi lugar. Ya no estaré más en esta tierra para velar por mi madre humana, María; de modo que tú vas a tomar mi lugar. Vas a llevarla contigo, y tú vas a ser para ella un hijo." Lo interesante es que todos nosotros estamos tomando Su lugar. Después de Su resurrección, dijo: "Como me envió el Padre, así también yo os envío" (Jn. 20:21). Usted y yo representamos a Cristo delante de otros. Juan debía amar a María, por cuanto debía ocupar el lugar de nuestro Señor en la vida de ella. Usted y yo tenemos que amar a otros en la manera en que el Señor Jesús nos ha amado. Juan fue el discípulo al cual amaba Jesús.

Es interesante notar, en los capítulos finales de su Evangelio, cómo Juan mostró su amor por el Señor Jesús.

En Juan 13:23 leemos que Juan "estaba recostado al lado de Jesús." El amor siempre es algo del corazón. En Juan 19:26 leemos que Juan estaba al pie de la cruz. Una cosa es recostarse en el pecho de Jesús privadamente, en el aposento alto, y algo totalmente distinto ponerse públicamente al pie de la cruz. Pero el amor siempre ocupa su lugar y sufre. Juan 20:4 nos dice que Juan corrió al sepulcro. Más adelante reconoció a Jesús y dijo: "¡Es el Señor!" (21:7). El amor siempre reconoce al ser amado. Luego, el amor le hizo seguirle. Jesús dijo:
"Sígueme," y Juan le siguió. Finalmente, el amor da testimonio. Juan dijo que él daba "testimonio de estas cosas" (v. 24), porque las había visto y sabía que eran ciertas.

La cruz es un lugar de responsabilidad. Si usted y yo nos hemos acercado a la cruz, tenemos una grande responsabilidad-la responsabilidad de amar al Señor Jesús, y luego vivir por El y amar a otros. La vida cristiana no es una vida fácil, pero es una vida maravillosa. Estoy convencido que la vida cristiana es una vida mucho más fácil que la vida de pecado. "Junto a la cruz"-ese es el lugar donde El nos quiere. Es un lugar de redención. Si usted nunca ha confiado en el Señor Jesús, usted puede ser redimido. Sencillamente venga a la cruz por fe y confíe en El. "Junto a la cruz" es un lugar de reproche.

Todo nuestro orgullo y egoísmo se desvanece cuando nos ponemos al pie de la cruz y vemos al Señor Jesús sufriendo por nosotros.

"Junto a la cruz" es un lugar de recompensa. "Mujer, he ahí tu hijo . . . He ahí tu madre" (Jn. 19:26,27). Es un lugar de responsabilidad. Cuando nos acercamos a la cruz, por medio de la fe en Cristo Jesús, no podemos escaparnos, no podemos escondernos. Debemos ocupar nuestro lugar e identificarnos con El en comunión con Sus sufrimientos. Entonces podemos ir y hacerla obra que El nos ha llamado para que hagamos.

Cualquier cosa que sea lo que Dios le ha llamado a hacer, amigo mío, hágala. Si se acerca a la cruz descubrirá que es un lugar realmente maravilloso.